Miraba a unos perritos nacidos debajo de una tarima de madera donde nuestra pastor alemán los había parido. Mi hermana y yo los observábamos porque ya comenzaban a salir de su escondite. Nuestra perra, Jacky, nos miraba mientras de fondo sonaba Bohemian Rhapsody. Fue un momento mágico de 1982, apenas un mes antes de viajar a El Salvador.
Dos semanas después de la ofensiva de noviembre de 1989 y de la desaparición de uno de sus mejores amigos, un grupo de jóvenes salvadoreños cruza la frontera hacia Guatemala buscando algo más que refugio. Entre las luces de la Zona Viva, las noches de Panajachel, conversaciones inolvidables y el descubrimiento de que la violencia también habla otros idiomas, este capítulo reconstruye un breve paréntesis de libertad antes del inevitable regreso a un país que todavía aprendía a convivir con las cicatrices de la guerra.
El mundo, antes de romperse, cabía en los límites magnéticos de un casete. Yo estaba tirado en la cama, clausurado del exterior por los audífonos de mi Walkman, dejando que el pulso nocturno y sofisticado de Tango in the Night de Fleetwood Mac me apartara de la realidad. El casete me lo había prestado Pepi, un vecino de la vuelta con un oído finísimo para rescatar joyas en medio del páramo, aunque este diamante era de su padre.
Yo noté que había una sed tremenda en los salvadoreños no solo de cerveza sino también de fiestar, bailar, chupar, volver a enamorarse, hacer proyectos, volver a tener ilusiones, cerrar heridas y hacerse amigos, comer al calor de los encuentros
Relato del intelectual salvadoreño Manuel Sorto, sobre una reunión sostenida entre el legendario líder comunista y tres intelectuales. De todos sólo sobrevive el autor
"Un compañero de mi pelotón, que tenía de seudónimo "Balbino", levantó la mano y pidió permiso para hablar sobre la muerte de Lennon" / Re-edición de nota aparecida en este diario en 2017
#EnPrimeraPersona El destacado periodista salvadoreño y quien ha sido corresponsal para medios internacional, rememora lo que vivió en la Ofensiva Guerrillera de 1989
En la esquina de la Casa Guirola, el pavimento hacia olas. Un Toyota 1000 perdió el control y se detuvo, vuelto en sentido contrario. Un retumbo profundo señalaba que la muerte marchaba en aquellos momentos entre nosotros
Vale la pena continuar soñando en el mundo mejor que nuestra lucha diaria y Mons. Romero nos harán el milagro de construir contra las miserias y el olvido
No fue amigable, la verdad. Tengo una cicatriz en la nariz... Pero en el amor hacia otras de su semejanza, fue un flach: era el más apuesto de las chihuahuas de la colonia, hasta que apareció la Chiky, que fue su amor eterno
Existe una fotogafía de esa noche: William parece atento a la conversación entre Claribel Alegría y Cardenal, futuros y únicos centroamericanos en recibir el Premio Reina Sofía
Realizamos investigaciones y producimos reportajes como los niños de la guerra, crecimiento de las iglesias protestantes, los efectos del conflicto en la economía, así como entrevistamos a líderes populares y de izquierda
El escritor y ex diplomático salvadoreño dice sobre estos escritos: Son testimoniales, es lo que veo y escucho en Washington DC; me activa sentimientos que en El Salvador jamás podría tener. Testimonio lo que vivo pero me valgo de la ficción para suavizar la realidad, pues esta última muchas veces supera -tristemente- la ficción