Por Max Herrador
Estos eran un par de gigantones que andaban siempre en camada peleándose y ultrajándose entre sí. Primero aparecía uno haciendo averías, comiéndose...
Ahora las cosas se mueven sobre el mar, debajo de las aguas quietas, dentro de los sueños, en los rincones donde antes solo habitaba el silencio. Espíritus, bestias, sombras antiguas… ya ni siquiera sé cómo llamarlas. He intentado devolver la flor a su lugar. Lo hice una vez, creyendo que podía revertir el daño, pero nada cambió. El mundo siguió pudriéndose igual.
Entre los documentos más importantes que se resguardan a la fecha están: El Acta del segundo grito de independencia dado en 1823, Los Acuerdos de Paz de 1992
Para mí Eraclio Zepeda fue siempre Pancho Villa, y él conocía "“y padecía"“ esta fijación que tercamente compartí pues invariablemente se lo recordaba durante las intermitentes y joviales veces que coincidimos