André del Monte llevaba varias noches sin dormir. Cuando finalmente conseguía cerrar los ojos, regresaba al campo de batalla. No importaba cuánto se alejara de aquel lugar ni cuántos caminos recorriera después de la muerte de su extraño compañero; en sus sueños volvía a ver el cerro, el humo suspendido sobre el valle y aquella criatura de seis patas que había hablado con él como ningún hombre lo había hecho en muchos años.
Les juro que jamás vi a ningún brujo, ni bruja, ni espanto, ni espectro; hasta que viví la experiencia más tenebrosa que tuve de niño. Tenía diez años y fue en una tarde de vacaciones con brisa ligera de diciembre.
Desde niña, ella aprendió a caminar entre tumbas como quien camina entre habitaciones familiares. Su padre era enterrador, un hombre de manos ásperas y rostro tranquilo, acostumbrado a la paciencia de la tierra.
Estoy sentado frente a un escritorio que no reconozco, aunque sé que es mío. La madera está húmeda, como si hubiese sido arrastrada desde un sótano inundado. Al otro lado está él: el padre de ella. Lo sé desde el primer segundo
Redacción ContraPunto |
El medio digital Contrapunto El Salvador anunció el lanzamiento del certamen “Voces de Contrapunto”, una convocatoria de poesía de temática y...
Para mi asombro, golpearon la puerta. Me acerqué al espejo para peinarme y medio ordené la pequeña sala y comedor. Medité que si fuera yo, criticaría esta forma de vivir de un ser humano.
Por Alonso Rosales, periodista, filósofo y poeta
A veces la vida tiene una manera extraña de recordarnos quiénes somos. No lo hace con discursos, ni...
Por Alonso Rosales, poeta
Era un cuerpo joven, moreno, de hermosura indescifrable,que caminaba como un secreto antiguo, irresistible, interminable;su presencia abría un fuego que no...
Frente a él no había paisaje. Solo un muro. Un muro gris, húmedo, levantado demasiado cerca del edificio. La distancia era tan corta que la luz apenas alcanzaba a filtrarse. Sobre el cemento crecían manchas de musgo y hierbas débiles, torcidas, aferradas a grietas que parecían no llevar a ninguna parte. Cuando llovía, el agua dejaba surcos oscuros que permanecían días enteros, como cicatrices recientes.
Por Nelson López Rojas
Este 2025 se cumplen cincuenta años de muchas cosas que, vistas en conjunto, parecen marcar simultáneamente el cierre de una época...