André lo encontró en la parte más alta del cerro, donde el viento parecía llegar desde todos los lugares al mismo tiempo. A esa hora de la tarde, la hierba estaba húmeda y tenía un olor áspero, mezclado con el de la tierra removida y unas flores pequeñas que crecían entre las piedras. Desde allí arriba podía verse el valle casi completo, aunque una bruma gris comenzaba a extenderse sobre las partes más bajas. Al principio Andrés pensó que aquello que permanecía inmóvil junto a una roca era una formación extraña del terreno, una especie de tronco cubierto de musgo. Después vio que respiraba.
Aquello había sido una mujer alguna vez, o al menos conservaba algo de una mujer en la estructura de la cara, en la manera de sostener la cabeza y en ciertos restos de coquetería que todavía parecían adheridos a su cuerpo como recuerdos de una vida anterior. Sin embargo, todo lo demás estaba deformado de una manera difícil de describir sin caer en palabras demasiado sencillas.
Aquel hombre también caminaba. Regresaba del trabajo cuando vio una pequeña mosca sobre la acera rodeada de la caca. Estaba inmóvil y cualquier descuido habría bastado para aplastarla. El hombre levantó el pie, la observó apenas un instante y decidió rodearla. Continuó su camino sin volver la vista atrás.
Desde muy joven aprendió a dar la cara hasta morir. No tuvo deshonestidad ni para jugarle una broma a la muerte, él tan bromista, de gran buen humor, extrovertido y de mentalidad brillante.
Inicia estudios universitarios de Química, que abandonará mientras decide dedicarse a la poesía. Trabaja como camionero, vendedor de autopartes hasta que comienza a ejercer...
Conocí a Iván Hernández en 1985, cuando ambos entramos a estudiar a la Facultad de Derecho de la Universidad de El Salvador. El ya escribía poemas y participaba en actividades culturales
En un recorrido diverso y memorial, la historiadora y curadora de “Urdir la trama rota”, presenta esta valiosa una exposición por tiempo breve, en medio de la pandemia, un trabajo esmerado y luminoso dedicado a conocer otros pasos de la mujer en las artes que irrumpen con su propuesta artística, muchas veces desconocida
Conversar sobre la poesía de Carlos es también hablar de su vida, de sus monólogos hechos versos, porque él dice: "Creo que el poema comienza como una labor de expresión individual"
Entre 1922 y 1923, escribió crónicas sociales y artículos de diferente temática en “Diario de Occidente”, de Santa Ana, mientras se desempeñaba también como corresponsal del periódico “El Heraldo”, de Sonsonate
Al final, Roque Dalton no era la generación comprometida porque, llegados a la madurez, no todos los presuntos miembros de ese grupo compartían el vanguardismo literario del poeta asesinado
José Antonio Mulato Gamero (Antonio Gamero o Goyito Componedor o el Poeta Salvaje), nació en San José Villanueva, departamento de La Libertad, el 19 de marzo de 1917 y murió en San Salvador, el 20 de octubre de 1974
En una obra suya, ese poeta (Roque Dalton) juntó prosa y verso, historia y literatura, en un juego formal atravesado por la irreverencia: irreverencia contra la historia oficial y contra las convenciones literarias dominantes
La publicación “Gobernar es educar: Historias de Pedro Aguirre Cerda”, cuenta detalles de cómo se conformó el primer conglomerado de izquierdas en Chile ligado al Frente Popular, y cómo el expresidente Pedro Aguirre Cerda se vinculó con México a través de Pablo Neruda y Gabriela Mistral
Luis Borja verifica la división paradójica entre la historia social y la artística. Mientras la primera se dedica a condenar los actos militares y dictatoriales del pasado, la segunda se arraiga en su legado cultural en alabanza.
Así era Álvaro. Hombre de mucho talento. Vivió convencido de que aquí no podrá existir jamás el espacio azul que necesitan el arte y la cultura, mientras se nos obligue a la mayoría de salvadoreños a seguir soportando a funcionarios insensibles, cuyo mayor mérito es hacer gala de deshonestidad e incultura…
Ser poeta en Latinoamérica es difícil y en El Salvador es peor. Especialmente cuando se vive y escribe en medio de una guerra civil como azoló al país hasta 1992