La lluvia había comenzado tres días antes de las 12:00 a.m. del 24 de junio, la noche de San Juan, y no parecía tener intención de detenerse. Caía sobre las ruinas de los caminos antiguos, sobre las ciudades-estado que aún resistían entre murallas levantadas con concreto rescatado de otro siglo y sobre los bosques deformes que crecían en los territorios donde la penumbra había echado raíces. Aquel año la lluvia tenía algo enfermizo. Los viajeros que llegaban desde el norte aseguraban que el agua desprendía un olor semejante al de las flores marchitas; los pescadores hablaban de peces encontrados muertos junto a las orillas, con las escamas cubiertas por una película gris; los más supersticiosos afirmaban que era una señal, porque cada vez que la noche de San Juan coincidía con lluvias prolongadas ocurrían cosas que más tarde nadie era capaz de explicar.
Mientras otros celebraban el progreso, él observaba la soledad. Mientras la sociedad hablaba de prosperidad, él veía miseria. Mientras los optimistas anunciaban una nueva era, él percibía el crecimiento silencioso de un vacío imposible de nombrar.
—Tuve problemas con el auto. Una llanta estalló y casi pierdo el control del vehículo. Pero cuando sentí que quedaría atrapado bajo la tormenta nocturna. Se acercó un coche y no te puedes imaginar quién venía en él.
Aceptar el ostracismo antes que claudicar bajo la represión o por las componendas, fue su actitud política por cuestión de principios y no por conveniencia. Y esa fue la faceta de política inclaudicable de Matilde Elena López
Con el canto adolorido y nostálgico de un cortejo de cigarras, en tiempo cuaresmal de distintos años, fallecieron: Ítalo el 9 de febrero de 1986 y Orlando, el 24 de marzo de 1965 Ítalo López Vallecillos, 1932-1986 - Orlando Fresedo, 1932-1965
Mario Escobar es salvadoreño, a su pesar. Se considera un hijo abortado por su patria. Forzado a actuar como hombre aun cuando su infancia no terminaba. No le regalaron un fusil de juguete, sino un teatro de guerra para que jugara a ser el Che o un Quijote justiciero
La Guerra Civil salvadoreña nos dio el producto del trauma nacional que marcó la conciencia colectiva del ser salvadoreño. Han transcurrido 30 años y el trauma nacional tiende a convertirse en parte de un pasado—crucificado en un “¿Será cierto todo lo que pasó?”
Sofía Estévez, vivió en El Salvador y tiene obra que atestiguan esa aprehensión de la cultura salvadoreña. Pudo captar las profundas vetas de nuestra identidad y las trabajó con herramientas afiladas y llenas de amor, pero sobre todo con solidaridad
Esta investigación, principalmente, abre novedosas líneas de lectura de la novela desde la interdisciplinariedad, las que se hacen necesarias debido al apogeo de interpretaciones, lo que la convierte en un gran acierto académico y editorial
Oriel María Siu, oriunda de Honduras, es la autora de Rebeldita la Alegre en el País de los Ogros, obra para público infantil publicada por Izote Press en Los Ángeles, California. (Foto de portada: Cortesía de Oriel María Siu)
Al terminar de leer cada novela, volvemos a las primeras líneas, quizá con nostalgia de haber finalizado esa experiencia transformadora y casi siempre reveladora
La Fundación Mario Benedetti anunció que el coordinador de esa institución, Roberto López Belloso, encontró una novela inédita e inconclusa del autor de “La Tregua”, mientras buscaba entre las cartas del escritor