André lo encontró en la parte más alta del cerro, donde el viento parecía llegar desde todos los lugares al mismo tiempo. A esa hora de la tarde, la hierba estaba húmeda y tenía un olor áspero, mezclado con el de la tierra removida y unas flores pequeñas que crecían entre las piedras. Desde allí arriba podía verse el valle casi completo, aunque una bruma gris comenzaba a extenderse sobre las partes más bajas. Al principio Andrés pensó que aquello que permanecía inmóvil junto a una roca era una formación extraña del terreno, una especie de tronco cubierto de musgo. Después vio que respiraba.
Aquello había sido una mujer alguna vez, o al menos conservaba algo de una mujer en la estructura de la cara, en la manera de sostener la cabeza y en ciertos restos de coquetería que todavía parecían adheridos a su cuerpo como recuerdos de una vida anterior. Sin embargo, todo lo demás estaba deformado de una manera difícil de describir sin caer en palabras demasiado sencillas.
Aquel hombre también caminaba. Regresaba del trabajo cuando vio una pequeña mosca sobre la acera rodeada de la caca. Estaba inmóvil y cualquier descuido habría bastado para aplastarla. El hombre levantó el pie, la observó apenas un instante y decidió rodearla. Continuó su camino sin volver la vista atrás.
Había nacido en Montevideo en 1940 y se había despojado de muchos ropajes para convertirse en el más latinoamericano de los escritores de la segunda mitad del siglo XX
Con este titular, en diferentes épocas y medios de comunicación social (MCS), he escrito sobre la realidad de nuestra Literatura, en memoria de tantos...
Algunos de los elogios funerarios que se escribieron sobre Irma Lanzas deberían suscitar una reflexión sobre nuestra memoria política y literaria. Tanto los críticos...
Cuento breve de Mario Chávez, escritor y periodista, residente en Canadá, que narra la historia de Luis Botella era un típico salvadoreño: moreno, bajito, de pelo liso, con varias cicatrices en la cara y el cuerpo, por la vida dura que le tocó llevar en San Salvador
Sorprende cómo las impresiones personales hacen que ciertos analistas atenúen, o hasta borren, las huellas más incómodas de la historia. Sorprende cómo las consideraciones...
Un poema del escritor y psicólogo salvadoreño sobre la realidad nacional: "...repican las campanas del pasado y nos hacen recordar ¿Qué algo hicimos mal?, o mejor dicho ¿Qué no hicimos bien?..."
Esculpido en la prosa, ahí se lee en francés que Ginebra fue una de sus “diversas e íntimas patrias”, merecida “en el decurso de sus viajes”, a la que le debiera amores y desventuras, “la más propicia a la felicidad”.
El trovador, poeta, exdiplomático, miembro fundador del Movimiento por la Cultura Popular (MCP), Jorge Palencia, rinde homenaje a Roque Dalton con un poema