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martes, 03 de agosto del 2021

Nos dejó una de las fundadoras de la Generación Comprometida

La escritora y educadora Irma Lanzas falleció el 9 de julio de 2020. Este es el homenaje de Manlio Argueta a la autora de “Canción de hierba”, una de las fundadoras de la mítica Generación Comprometida

Acaba de llegarme la noticia del fallecimiento de Irma Lanzas (Cojutepeque, 1932), poeta que formó parte del grupo inicial de la Generación Comprometida, junto con Waldo Chávez Velasco, su esposo; Italo López Vallecillos, Alvaro Menén Desleal, Mauricio de la Selva, Mercedes Durand, Orlando Fresedo y Eugenio Martínez Orantes. Todos ellos comenzaron escribir poesía desde muy jóvenes. Waldo Chávez Velasco e Irma Lanzas partieron a estudiar a Europa en 1956, cuando aparecía el segundo grupo de la Generación Comprometida, liderada por Roque Dalton y el guatemalteco Otto René Castillo.

De modo que el segundo grupo generacional de los “comprometidos” los conoció muy poco, a excepción de Waldo Chávez que, a su regreso al país después de quince años de ausencia, se dedicó al periodismo y a ser alto asesor político de varios de los Gobiernos militares. A ese propósito Waldo publicó un último libro: Lo que no conté sobre los presidentes militares (Índole, 2006), dentro del estilo humorístico, político, desenfadado y creativo.

En cuanto a Irma, muy joven se graduó de maestra en la Normal Superior, y luego partió becada para Italia donde se casó con Waldo Chávez Velasco, también becario en ese país europeo. En Bolonia sacó un doctorado en Filosofía y Letras, posteriormente hizo estudios de teología en Estados Unidos. Pero Irma se dejó ver muy poco a su regreso a El Salvador, donde se dedicó a la académica en un trabajo silencioso, apartada del ruido social que acompaña a los comunicadores creativos.

Sin embargo, Irma, logró escribir varios libros: Reflexiones hacia el reino por la fe, Canción de hierba, su libro más conocido de poesía, y Absoluto asombro. Poesía mística proyectada hacia el Siglo XXI, un poemario publicado en El Salvador en 2012.

De este cito unos versos bajo influencia de la poesía religiosa clásica:

Fue música tu voz que rumorosa/ vibró en todo mi ser como campana./ Me derretí en tu entraña luminosa/ cual gota de rocío en la mañana…Me hallaste en soledad, nido deshecho,/ sutil te me entregaste en un murmullo/ y yo te apretuje contra mi pecho.

Pese a su personalidad apartada del bullicio mediático, en 2008, logró ser incorporada a la Académica Salvadoreña de la Lengua con un discurso titulado “Conversando sobre Dios”. Le respondió, en nombre de la Academia, David Escobar Galindo.

Paz a sus restos, poeta Irma Lanzas.

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