Recuerdo especialmente una tarde en que fui con Roberto Machuca a ver a las Flans. El concierto se realizó frente a la Feria Internacional, sobre una zona de césped donde habían levantado una tarima improvisada. Uno pagaba en la entrada y adentro vendían fotografías de las integrantes del grupo. No eran oficiales, por supuesto, pero igual se vendían como pan caliente. Recuerdo a Mimi, a Ilse y a Ivonne.
Las discoteca y bares de los años 80 estaban llenas de música, humo, luces de neón y gente tratando de convertirse en alguien más. Algunos querían olvidar quiénes eran por unas horas. Otros necesitaban exagerarlo todo. Y en la Zona Rosa había un personaje que aparecía constantemente: el mentiroso. El tipo que construía una versión mejorada de sí mismo para poder sobrevivir en la noche.
Entre tormentas de septiembre, billeteras prestadas, música new wave y conversaciones huecas, a veces la adolescencia confundía el amor con la obsesión y las pistas de baile con el destino. Esta es la memoria de una noche donde todo parecía posible, aunque en el fondo ya estuviera condenado a vivir unos de los momentos más
Al ascender la Junta Revolucionaria de Gobierno, los medios de comunicación entraron en una nueva etapa que comenzó a forjarse en la práctica desde inicios de esa década
"A través de esos aprendizajes, he podido comprender también, que el verdadero motor del desarrollo humano y de los pueblos es la capacidad y calidad de conocimientos de su gente"
Al igual que las mujeres metapanecas que destacaron en los sucesos previos a la Independencia (1821), Graciela nació en el mismo departamento, pero en la ciudad de Santa Ana, el 13 de enero de 1920. Y murió en San Salvador el 21 de octubre de 2001.
En el ocaso de la dictadura de Somoza en Nicaragua, el coronel Pedro León Rivera Amaya fue el último responsable de las tropas presidenciales de la Guardia Nacional encargadas de la defensa de Managua, antes de sucumbir ante el avance del Frente Sandinista de Liberación Nacional en 1979.