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jueves, 06 de mayo del 2021

“La noche sin rostro”: novela testimonial e histórica

Después de los Acuerdos de Paz (16 de enero de 1992),  la vivencia de variados aconteceres, quedó flotando en el ambiente salvadoreño de la post guerra. Un reto como compromiso para que investigadores, historiadores y literatos -desde su perspectiva- generen documentos que contribuyan al rescate y mantenimiento de la Memoria Histórica (MH) nacional.

Bajo esa idea nació mi novela “La noche sin rostro”, una relación testimonial e histórica -entre ficción y realidad-  de sucesos previos y posteriores a la guerra civil salvadoreña 1980-1992, narrados por un excombatiente: su militancia, incorporación y deserción de las filas guerrilleras, en el marco de aquel cruento escenario.

La idea se gestó en una cafetería de Houston en 2010. La  inspiró un encuentro inesperado, fortuito y fugaz, con un  desconocido, compatriota excombatiente y desertor, residiendo en aquella ciudad. De apariencia sencilla, de mediana edad, de actitud sobria y liberada, muy seguro y satisfecho de sí mismo, pareció interesado en recordar los sangrientos sucesos, que se dieron durante el conflicto. Lástima el corto tiempo. Después de la breve charla, con casi fraternal saludo, como sombra en fuga, se fue. Sin embargo, dejó la idea de recrear -con más ficción que realidad- parte de aquellos sangrientos sucesos.

Así surgió la idea de la novela que, iniciada en Houston, se terminó en San Salvador, en 2013; luego, fue archivada. Seis años después, en 2019, se retomó para que hoy -octubre/ 2020- corregida y ampliada, se publique como un testimonio histórico.

Testimonio de una vida de congojas, lágrimas y muerte sufridas por el pueblo salvadoreño y que, desgraciadamente, casi tres décadas después, de aquellos cambios pronosticados por algunos sectores, solo queda el recuerdo triste de más de 70 mil salvadoreños fallecidos o desaparecidos inútilmente, entre compatriotas de uno u otro bando… Por eso, la guerra nunca más… 

Para no olvidar, una síntesis de la guerra: Durante más de doce años, entre 1980 y 1992, el Gobierno de El Salvador y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) protagonizaron una cruenta guerra civil, cuyas motivaciones y antecedentes fueron diversos. Sin embargo, se estiman como causas principales los crecientes reclamos populares, por las injusticias, arbitrariedades y autoritarismo oficiales, que hicieron crecer un insostenible descontento que venía en aumento, a lo largo del tiempo.

En 1980 se desató la guerra. Y cundió con su secuela de muerte y destrucción, especialmente derivada de fuertes bombardeos del ejército, que intentaba aniquilar a las escuadras guerrilleras, ubicadas en lugares estratégicos, urbanos y rurales, de El Salvador. Pero también, era evidente la respuesta de destrucción y aniquilamiento de parte de las fuerzas insurgentes.

Muchas estructuras fueron destruidas y abandonadas, mientras los habitantes huían sin rumbo. Eran las escapadas en masa, conocidas como “guindas” en el caló popular. Mientras mujeres, ancianos y niños huían por los montes, muchos jóvenes y adultos, entre mujeres y hombres, se incorporaron a la causa guerrillera. Ambos bandos, desde su perspectiva, sufrieron los efectos mortales de toda guerra.  Y así, como ráfaga de tiros al alma, inició y continuó la guerra, por más de doce años…

En aquel marco bélico se desenvolvió, real e imaginario, el protagonista ex combatiente y comandante Chano o Roberto Argueta, quien desde su vida de estudiante/adolescente, se había inclinado por la causa revolucionaria de la época; primero, como miembro de las organizaciones estudiantiles; y después, incorporándose a la insurgencia armada, hasta su retiro…

Como el protagonista Roberto, muchos compatriotas, sin distingos entre los dos bandos en conflicto, fueron activos protagonistas en una guerra fratricida, en la que al final -si bien se dieron algunos logros socio políticos significativos- terminara en total desencanto. Sin embargo -y a pesar de todo- el heroico pueblo salvadoreño sigue aspirando con fe a una nueva Patria, en el marco de una sociedad fraterna, más justa y más humana…

-“La noche sin rostro”,  novela testimonial e histórica-  

Adquiérala en Librerías UCA, San Salvador.

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