Compartimos tantos rasgos en lo colectivo, pero aun así seguimos siendo una sociedad altamente individualista, basta ver la cantidad de carros y motos en un parque vehicular tan reducido
e inclino por la búsqueda de la verdad. Les digo a mis educandos que me escuchen todo, pero que no me crean todo, que cuestionen todo de todos, que no endiosen a sus amigos ni que satanicen a sus enemigos.
Antes pensaba que si no cambiábamos iríamos en caída libre, pero hemos permanecido inmutables en ese abismo de putrefacción social por mucho tiempo y parece que no nos interesa cambiarlo
"Las universidades no exigen calidad de parte de los docentes, exigen que en las evaluaciones se saque arriba del 80% como evidencia que son buenos maestros", dice López Rojas.
Somos un país de intolerantes. Solo quien no haya ido a un partido del Alianza o del Águila no sabe que tenés que agarrar lado, tenés que estar con uno para ser enemigo del otro