Como fue mencionado en la primera entrega de este artículo, pareciera que la izquierda latinoamericana actual ha olvidado una de las virtudes que caracterizaron a sus precursores de hueso duro: la autocrítica. Eso permitió a esos pioneros enmendar la plana en múltiples ocasiones y, si bien como humanos cometieron errores y sufrieron derrotas y traiciones; nadie puede negar ni la entereza con que las enfrentaron ni la honradez y buena fe que estuvo tras cada error. La autocrítica sirvió mucho para evitar o para corregir errores, especialmente en aquellos casos cuando a diferentes niveles de la militancia se cometen delitos para beneficiar del mercado.
El izquierdista buscará la presidencia por tercera vez consecutiva, y ha capitalizado el descontento generalizado con el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI)
Estas medidas se suman a las impuestas a otra lista de 7 altos cargos del Gobierno de Maduro y a un embargo de armas y un veto a material para la "represión interna" en Venezuela