Treinta y ocho obras del artista salvadoreño pasan a formar parte del patrimonio resguardado por el Museo de la Palabra y la Imagen, donde estarán disponibles para futuras exposiciones y procesos educativos.
La música, cuando se abre paso con verdad, no solo se escucha: eleva. En ese tránsito íntimo entre el silencio y la emoción, El Salvador recibirá al pianista y director David Greilsammer, una de las figuras más singulares de la escena clásica contemporánea.
Fernanda Peraza |
I
Mantengo mi promesa perenne:
volveré a ti en invierno.
Sabrás de mi regreso
en los silbidos de la selva,
en el cascabel de las nubes
y,...
Miguel García Ramírez | México
*Poesía
Estructura formal de gritar en medio del matadero
para ver si alguien
-1 planta,
1 vaso de agua medio lleno,
1 niño hereje-
alcanza...
Por: Guillermo Rivera
Reacio o que o cual cosa…
era tú chirria?
O pensaste que con paño
en agua precipitada
Que? se puede hacer,
emplaste balsámico
Una idea...
Por Alonso Rosales, Investigación Científica
Durante décadas, el término “ninfomanía” fue utilizado para describir a mujeres con un deseo sexual considerado “excesivo”. Sin embargo,...
Era una fría mañana de diciembre del año pasado, donde la brisa te va acomodando el cabello. Caminaba por el centro de Santa Tecla con la intención de distraerme. Andaba de cacería, en la búsqueda de objetos antiguos o raros en las tiendas de segunda, como solía hacer desde hacía mucho tiempo.
La incorporación de piezas de creadores salvadoreños a una de las colecciones públicas más importantes del mundo representa un nuevo reconocimiento internacional para el arte contemporáneo de El Salvador y Centroamérica.
Halloween siempre tuvo algo especial para mí. No por las teorías fanáticas de satanismo ni por la idea de asustar gente ni por salir a tirar huevos podridos , sino por la posibilidad de dejar de ser uno mismo durante unas horas con un disfraz. En 1986, cuando tenía dieciséis, la noche todavía se sentía infinita
Hubo una época en que el rock no tenía miedo de ser exagerado. Las canciones duraban ocho minutos, los amores parecían eternos, las motocicletas atravesaban la noche como símbolos de libertad y cada coro sonaba como si el mundo estuviera a punto de terminar. En medio de esa estética gigantesca apareció Jim Steinman, probablemente uno de los compositores más importantes y menos reconocidos de la historia del rock.
Por: Álvaro Rivera Larios
Sos una paradoja, poeta.Desde 1975, no tenemostu cuerpo; desde 1975,tus días dejaron de crecer,pero, aun seguís aquí.
Tu ausencia es una casa,incluso...
Por Max Herrador
Opinión sobre el régimen de excepción de tres emprendedores que se dedican a brindar servicios de transporte.
Por diferentes razones del destino me...