Como fue mencionado en la primera entrega de este artículo, pareciera que la izquierda latinoamericana actual ha olvidado una de las virtudes que caracterizaron a sus precursores de hueso duro: la autocrítica. Eso permitió a esos pioneros enmendar la plana en múltiples ocasiones y, si bien como humanos cometieron errores y sufrieron derrotas y traiciones; nadie puede negar ni la entereza con que las enfrentaron ni la honradez y buena fe que estuvo tras cada error. La autocrítica sirvió mucho para evitar o para corregir errores, especialmente en aquellos casos cuando a diferentes niveles de la militancia se cometen delitos para beneficiar del mercado.
El primogénito de Castro estudió física nuclear en la Universidad de Lomonosov en Moscú y ejercía como asesor científico del Consejo de Estado en Cuba
El crecimiento de la riqueza de los millonarios latinoamericanos es suficiente para acabar casi dos veces con toda la pobreza monetaria por un año en la región
"Y aquí no puedo dejar de manifestar el dolor y la vergí¼enza que siento ante el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia", dijo