Inspirado en la filosofía francesa del Tiers-Lieu, el nuevo anfiteatro de la Alianza Francesa de San Salvador abre sus puertas como un espacio destinado al arte, la educación, la creatividad y el diálogo comunitario. La inauguración estará acompañada por una velada especial dedicada a los orígenes del cine, en un guiño a los pioneros que transformaron para siempre la manera de mirar el mundo.
Por Luis Armando González
En las líneas que siguen reflexiono sobre una dinámica cultural que, sospecho, se está instalando en El Salvador de una manera...
Los que ampliaron el Canal de Panamá
(y fueron clasificados como “silver roll” y no como “gold roll”),
los que repararon la flota del Pacífico
en las bases de California,
los que se pudrieron en la cárceles de Guatemala,
México, Honduras, Nicaragua,
Fernanda Peraza |
I
Mantengo mi promesa perenne:
volveré a ti en invierno.
Sabrás de mi regreso
en los silbidos de la selva,
en el cascabel de las nubes
y,...
Miguel García Ramírez | México
*Poesía
Estructura formal de gritar en medio del matadero
para ver si alguien
-1 planta,
1 vaso de agua medio lleno,
1 niño hereje-
alcanza...
Por: Guillermo Rivera
Reacio o que o cual cosa…
era tú chirria?
O pensaste que con paño
en agua precipitada
Que? se puede hacer,
emplaste balsámico
Una idea...
Por Alonso Rosales, Investigación Científica
Durante décadas, el término “ninfomanía” fue utilizado para describir a mujeres con un deseo sexual considerado “excesivo”. Sin embargo,...
Era una fría mañana de diciembre del año pasado, donde la brisa te va acomodando el cabello. Caminaba por el centro de Santa Tecla con la intención de distraerme. Andaba de cacería, en la búsqueda de objetos antiguos o raros en las tiendas de segunda, como solía hacer desde hacía mucho tiempo.
La incorporación de piezas de creadores salvadoreños a una de las colecciones públicas más importantes del mundo representa un nuevo reconocimiento internacional para el arte contemporáneo de El Salvador y Centroamérica.
Halloween siempre tuvo algo especial para mí. No por las teorías fanáticas de satanismo ni por la idea de asustar gente ni por salir a tirar huevos podridos , sino por la posibilidad de dejar de ser uno mismo durante unas horas con un disfraz. En 1986, cuando tenía dieciséis, la noche todavía se sentía infinita
Hubo una época en que el rock no tenía miedo de ser exagerado. Las canciones duraban ocho minutos, los amores parecían eternos, las motocicletas atravesaban la noche como símbolos de libertad y cada coro sonaba como si el mundo estuviera a punto de terminar. En medio de esa estética gigantesca apareció Jim Steinman, probablemente uno de los compositores más importantes y menos reconocidos de la historia del rock.