"Cuando el país se sacudió a los políticos de la infamia, comprendí que sólo la placenta de un país justo tiene derecho a la sangre": René Martínez Pineda.
"Los huéspedes del hotel no sospechaban nada, para ellos sólo era un hombre que participaba en el congreso de antropología política": René Martínez Pineda.
"Yo siempre soñé con vivir en un hotel embrujado como el Balmoral, e ir a beber café, al Brasilero, para toparme con Galeano, o Benedetti": René Martínez Pineda.
"Mis manos se han despojado de la cadena que las tenía en silencio y, sin más guía que la luz del faro de Alejandría, han ido de visita al purgatorio de la memoria": René Martínez Pineda.
"Esa nostalgia crecía cuando, lejos de aquí y de allá, se descubría que la patria no era un cuerpo glorioso, sino un cadáver doloso": René Martínez Pineda.
"Ya no puedo esperar más, ni puedo seguir deambulando en esta calle de la amargura que siempre me lleva al amargo calvario de la carne": René Martínez Pineda.
"Despertó sobresaltada, perdida, temblorosa… triste, sintiendo que flotaba en el mundo irreal que, por fin, había podido descifrar": René Martínez Pineda.
"Cuando sepan que he resucitado, como hombre nuevo de brujerías jodidas, (...) pronuncien mi nombre, todos mis nombres, porque podré colgármelos con pretérito orgullo": René Martínez Pineda.