"Mis manos se han despojado de la cadena que las tenía en silencio y, sin más guía que la luz del faro de Alejandría, han ido de visita al purgatorio de la memoria": René Martínez Pineda.
"Esa nostalgia crecía cuando, lejos de aquí y de allá, se descubría que la patria no era un cuerpo glorioso, sino un cadáver doloso": René Martínez Pineda.
"Ya no puedo esperar más, ni puedo seguir deambulando en esta calle de la amargura que siempre me lleva al amargo calvario de la carne": René Martínez Pineda.
"Despertó sobresaltada, perdida, temblorosa… triste, sintiendo que flotaba en el mundo irreal que, por fin, había podido descifrar": René Martínez Pineda.
"Cuando sepan que he resucitado, como hombre nuevo de brujerías jodidas, (...) pronuncien mi nombre, todos mis nombres, porque podré colgármelos con pretérito orgullo": René Martínez Pineda.
"Y es que, Monseñor Romero, no podía hacer otra cosa que ser un instrumento de denuncia que erizaba los corazones justos al hablar": René Martínez Pineda.
"Era obvio que la narrativa en torno a la violencia social que vivíamos, era sesgada, pues era hecha desde la perspectiva de los victimarios": René Martínez Pineda.
"Esa va a ser mi política contra la pobreza, cuando sea presidente, (...) voy a hacer que la gente consuma menos de lo que gana": René Martínez Pineda.
"Hoy por hoy, el proceso para redactar una nueva Constitución es un producto directo y, ante todo, democrático, de la voluntad ciudadana, en lo jurídico-político": René Martínez Pineda.
"El constituyente, es un poder unánimemente autónomo, y por ello puede modificar la Constitución sobre la premisa de un derecho fundamental válido": René Martínez Pineda.