Por Juan de Dios Maya
Desde hace décadas, la literatura latinoamericana parece estar supeditada a la voluntad de las grandes trasnacionales europeas, quienes imponen su modelo capitalista a un oficio que por su naturaleza y consciencia, es opuesto a la voracidad del capitalismo. Estos consorcios, del tipo Planeta, Penguin Random House o HarperCollins, copan el mercado, las ferias de libro, las librerías de cadena; se inventan autores, inflan a jóvenes promesas, fabrican fenómenos de ventas (lo cual incluye la creación de “prestigiosos premios” de podrido tufo) y, por supuesto, hacen suyas las “luchas sociales” en boga. Una de las marcas emblemáticas de esta imposición, es preponderar al que ellos consideran el género maestro latinoamericano, la novela, por sobre de los otros géneros: el cuento, la poesía, el ensayo y por supuesto, la minificción o literatura hiperbreve (metralleta de montaña).
Muchos escritores y escritoras, bajo los parámetros de estos emporios hispanos, nunca veríamos publicada nuestra obra, sino fuera porque existe una especie de guerrilla opuesta al monstruo. Las editoriales independientes. Esos reductos que con métodos parecidos a la magia o la transmutación, subsisten (contra toda lógica) apostando por la diversidad, la desobediencia, la propuesta y la calidad literaria, por encima del mero beneficio de las ventas. La Pequeña Ostuncalco Editorial se inscribe en dicha resistencia. Su origen está en el territorio Maya-Mam de San Juan Ostuncalco, corazón de Quetzaltenango, Guatemala, en la Centroamérica profunda, donde es impensable (o indeseable por los poderes fácticos) que exista la literatura. Encabezada por el poeta, editor y gestor cultural Wilson Fernando Loayes Orozco (San Juan Ostuncalco, 1991), POE (nótese lo gótico en el acrónimo de la editorial) no sólo beneficia a su propio ecosistema, sino que se ha convertido en un ilógico catálogo de escritores y escritoras de todo el continente que no hallábamos cabida en los catálogos editoriales convencionales. Pues bien, hoy tenemos la oportunidad de conversar con Wilson Loayes en torno no sólo a POE, sino al ámbito de las editoriales y la literatura independiente en Centroamérica. Loayes, quien escribe tanto en Maya-Mam como en español, cuenta en su haber con varios libros de cuento y poesía, entre los que destacan Panteón de girasoles (Centro Cultural Municipal de San Juan Ostuncalco, 2011), los poemarios bilingües Como nos lo dejaron los abuelos (Metáfora editores, 2014) y Aves (La Chifurnia, 2016) y Sin vos, con voz (POE, 2018). En 2014 gana el Premio Centroamericano de poesía “Aquí estamos todos” en su emisión 2014.
Querido Wilson, dicen que se dice que eres poeta, agricultor y brujo ¿cómo así con la ecuación?
De la poesía no se vive. De la agricultura si. La brujería es el hilo fijo sobre el que está la mosca (yo), a veces el día está soleado, uno dice va a llover porque esas palabras se escaparon de la boca o porque se sintió algo, y de repente el día está llorando. Las tres son mis trabajos o tal vez solo la razón por la que los abuelos me tienen en este mundo. Entre las tres voy pasando los días, ellas pueden seguir sin mí pero si dejo de ejercer alguna, me muero.
Si ya de por sí es difícil sostener un proyecto editorial independiente en Latinoamérica, lo debe ser aún más en medio de la fragosidad de la selva. Platícanos que te llevó a fundar POE y cómo lo vives.

Mi pueblo es la Colina de Los Tres Tambores, Oxe Tun Kal en Mam, Ostuncalco en castellano. Aquí no hay selva. Mi pueblo es como todos, con su iglesia, su parque, sus cosas malas como en todos lados. Lo especial es la energía del Cuervo, el nawal, también en el logo de POE, lo que tal vez ha permitido que un grupo de personas unamos esfuerzos para sacar esto adelante.
POE nace por la necesidad que vi en Ostuncalco por publicar, aquí nació Otto René Castillo pero los libros de historia no lo reconocen, tal vez con una editorial podríamos hacer que el autor del pueblo fuera del pueblo y para el pueblo. Sin embargo nuestro primer autor fue Mash Mash (mono mono en Mam) de San Martín Sacatepéquez y eso nos enseñó que esa necesidad existía en muchos pueblos.
Vivo POE como una enorme caparazón para el caracol o la tortuga.
Tu actividad como gestor cultural es muy activa y centrada en San Juan Ostuncalco y en diversos espacios culturales de Quetzaltenango, ¿será que desde la localía es que nos hacemos universales?
Nadie es profeta en su tierra, dicen. Ser profeta en la propia tierra es lo más universal que se puede ser: Uno se vuelve la voz de la sangre.
Y no obstante, aunque desde un principio POE ha buscado ser un impulsor de autores y autoras locales, algo ha sucedido que escritores de todo el continente han buscado publicar con ustedes ¿a qué piensas tú que se debe?
A que todos tenemos muchas más cosas en común de lo que creemos. POE es el sueño colectivo.
¿Qué densidad tiene en tu vida de escritor la tradición artística, tanto histórica, como contemporánea, de la nación Mam?
No lo sé. Me cuesta hablar el idioma pero lo hablo como…como gringo el español, aunque mi propia gente se burle o no lo entienda. Respecto a la tradición, desde que decidí ser poeta y escritor, he investigado, bebido la sabiduría de los abuelos, mitologías, todo lo que he podido encontrar. Pero todavía sigo buscando el significado de mi apellido y el por qué es Mam.
Respecto a la tradición contemporánea, formo parte de ella. Me siento muy feliz por todo el arte Mam que ha surgido en Ostuncalco y municipios vecinos. Hay pintura, escultura, danza, música, muy buena literatura, el arte de la agricultura y los trabajos ancestrales, las comadronas, las curanderas, toda esa tradición artística maya que no existe como tal en la tradición no maya.
Vale la pena aclarar que Ostuncalco pertenece a la región Mam de Quetzaltenango y San Marcos. Ya que están los Mam del Soconusco, los de Huehuetenango y la diáspora Mam en Estados Unidos y ahora en Europa.

¿Qué poeta quieres ser?
Un poeta y escritor que reinvente el español desde lo que soy como Maya Mam.
¿Qué significa para ti Guatemala?
Un huipil en el que cada hilo es un pueblo. Pueden existir dos blancos pero ninguno será el mismo blanco. Hay blanco Kiché, blanco Mam, etc. Un lugar de contradicciones.
Uno de los problemas a los que se enfrentan las editoriales independientes es la distribución, ¿cómo resuelven eso ustedes? ¿En dónde encontramos los libros de POE?
Habitando nuevos espacios. Pueden encontrar los libros POE en la carnicería o zapatería de algún pueblo, en un centro comercia, en una feria patronal o cerca de una señora que venda atoles.
¿Qué escritores y escritoras centroamericanos deberíamos estar leyendo?
Paola Valverde, Javier Alvarado, Joan Bernal. Y de Guatemala, Carmen Tocay, Edit Guevara, Antonieta Arrecis, Melany López, Tulio López, MAGM, estoy fascinado con Sara Valdéz porque sus libros han sido de los libros más recientes a esta entrevista. Espero que la POE siga publicando más autores centroamericanos para no rebuscar de otros países.
Y que he querido publicar pero no se me ha dado. Krisma Mancía, Rommel Martínez, Magdalena Camargo. Siento que estoy desactualizado en literatura Centroamericana después de esta pregunta.
¿Existen un diálogo entre las editoriales, escritoras y escritores de los diversos países que componen Centroamérica o se produce y se crea desde el aislamiento nacional?
Entre los cánones sí existe. Para seguir estableciendo canon. Hay otros intentos pero siento que caen en lo mismo: Un segundo o tercer canon. Lo que verdaderamente está transgrediendo es invisible y se crea desde el aislamiento nacional.
¿Cuál es tu diagnóstico de la literatura escrita en lenguas originarias en Latinoamérica?
Es complicado, en cada país, idioma y región del continente hay contradicciones, algunas se entienden en un lugar pero en otros no. En el Sur se están haciendo cosas interesantes sin embargo siento que no hay tantos poetas y escritores como en Centroamérica y México. En Guatemala hay un estancamiento que pocos miramos (repetición de temas, imitación estética, hay un gran porcentaje de poesía, poca narrativa, a la poca narrativa que existe le basta un par de líneas en maya para vislumbrar). Me encanta lo que se está haciendo en México, donde se está escribiendo novela y cuento. Solo espero que nos leamos entre nosotros, escuchemos el detrás de cada texto y nos sigamos encontrando para aprender y ser de otros pueblos desde la palabra escrita.
¿Qué significa ser Ajpakab’ L’on?
Debería ser AjPakab L’on. AjPakab el poeta del pueblo y Lon viene de un sueño que se me repitió mucho, antes de ser poeta: Estaba en la laguna de Chicabal, en una ceremonia maya o fuego ritual, una mujer me decía que me parara sobre el fuego, cuando lo hacía ella empezaba a llamarme Lon mientras me convertía en un pajarito de fuego. Tres veces tuve ese sueño, cuando fui poeta ya no volví a soñar con eso, pero las palabras y las imágenes están frescas en mi cabeza. Siento que fue mi nombre en maya en una vida pasada o el nombre de uno de mis abuelos. Me fue inevitable usarlo como mi nombre literario.
¿Cuáles consideras las razones de mayor peso para hacer literatura en lengua Mam?
No lo hago por una razón. Cuando digo en Mam nace desde el interior, a veces siento que viene desde la sangre y son mis abuelos los que están diciendo en Mam. A veces no me siento digno de escribir en Mam. A veces siento que lo que escribo en Mam lo dijo otro que me habita.
A ver qué te dicen estos dos nombres: Estuardo Prado y Francisco Alejandro Méndez.
Estuardo Prado es una especie de Ajqij de los libros, de ese maestro aprendí mucho como editor, espero tener esa mirada y ese gusto por lo diferente, transgresor, experimental pero sabroso. Estuardo es la X, y de esos libros aprendí que se podía nombrar Guatemala desde su excremento y oscuridad.
Francisco Alejandro Méndez. Puff, lo descubrí en una venta de libros usados en 2013, Completamente Inmaculada me enseñó a nombrar Guatemala desde la cotidianidad, desde algunas cosas que hice de adolescente. Cuando nos conocimos lo vi como Superman y cada plática fue heredar esa voz que también tienen los abuelos Mam.
Ahora que estamos de ánimos mundialistas, platícanos acerca del Premio Mundial de Micros POE y de los diversos premios a los que convocan.
El Premio Mundial de Micros POE nació en 2019. Por iniciativa del compañero de editorial Ricardo Castillo. Este premio como el resto de premios de la editorial tienen premios económicos simbólicos, ya que el objetivo principal es publicar al ganador y finalistas. La POE solo da 3 libros de 50 que se imprimen, hay autores que comprenden y permiten que nos quedemos con sus 3 ejemplares por lo que los premios se ha vuelto una manera de remunerar económicamente al ganador o ganadora, aunque sea de manera simbólica.
Actualmente está el Premio POE de poesía, el Premio Mundial de Cuento Breve Infantil POE y el Premio Centroamericano y México de relato breve. Hemos fundado otros pero no han generado tanto interés como los vigentes.
Los premios también nos sirven para homenajear a los autores y las autoras que han tenido mayor impacto de la editorial, no en ventas, es que a veces pasa que la gente abre los libros en cualquier página y dice esto está bueno, y muchas personas no se pueden equivocar, ese impacto es al que me refiero.
¿Qué dice la gente de San Juan Ostuncalco de tener su propia editorial comunitaria con POE?
Creo que pocos en el pueblo saben que existimos. Pero los que saben siempre expresan sorpresa porque en lugar bajar el ritmo, lo aumentamos.
Por último, querido Wilson, ¿qué es lo que hay a cien metros de tu casa?
Dependiendo la dirección: La sonrisa de Rodolfo Escobar y Silvia Avila (sin tilde en la A), el parque del pueblo, un bosque, un río, un barranco, un terreno donde encontraron un cadáver enterrado, la salida o entrada del pueblo, la POE.


