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viernes, 14 de mayo del 2021

Los MCS Alternativos: contrapeso periodístico

En las últimas décadas -y más necesarios que nunca durante la guerra civil 1980-1992- los Medios de Comunicación Social (MCS) Alternativos, cobraron auge, sin duda por la necesidad de la comunidades o poblaciones pequeñas: primero, para estar informadas de primera mano; y segundo, porque urgía una voz alternativa a los medios tradicionales, ante el evidente sesgo informativo y de opinión para favorecer a los intereses del poder.

Muy valioso ha sido -es- el  papel de los MCS Alternativos: -Prensa, Radio, TV, periódicos digitales, redes sociales…- erróneamente calificados de pequeños por su escaso potencial económico. He visto y compartido mi ejercicio con algunos de ellos, los cuales -con apego a la verdad e imparcialidad- les convierte en MCS necesarios para llenar las aspiraciones de los pueblos libres, como contrapeso para defender la verdad, la justicia y la libertad.

Por eso, cuesta entender el rechazo al recién fundado Diario El Salvador,   especialmente de algunos políticos sin la experiencia de haber ejercido o ejercer el  periodismo y sin ningún conocimiento sobre las grandezas y miserias de “el mejor oficio del mundo”. Y más, lamento de veras iguales expresiones de rechazo de verdaderos periodistas, a quienes conozco y aprecio mucho, y algunos con quienes he compartido grandes afanes y luchas gremiales.

En mis ya casi 60 años de ejercicio, nunca vi tanto menosprecio y parcialidad, contra el nacimiento de un medio. Al contrario, por fraternal solidaridad gremial -y por la inestabilidad laboral que padecemos- debiera ser unánime el gozo entre periodistas al ver que colegas nuestros tienen empleo. La competitividad entre propietarios de medios es otra cosa, ajena al quehacer del periodista. El periodista sano hoy está aquí, mañana lo llaman de allá. Y ese allá puede ser el nuevo diario.

Las dependencias ideológicas y las  relaciones con políticos no deben existir, peor cuando hay conflicto de intereses -como desafortunadamente se ha visto en la comisión legislativa “para investigar acoso a los periodistas”- porque destruyen la credibilidad, factor indispensable para el sano y noble ejercicio. Según el informe, las conclusiones -más que referidas al “acoso”- satisfacen intereses ajenos…

El nuevo periódico El Salvado -Alternativo o no- por su contenido es como el necesario contrapeso que ha demandado la sociedad, contra la prensa tradicional sin equilibrio, veracidad e imparcialidad.. Es un error, entonces, hacerle el juego a los políticos, comprometiendo los principios de independencia, veracidad e imparcialidad, que abrazamos cuando elegimos esta noble profesión.

En cuanto a los históricos MCS Alternativos en el marco de la guerra se descarnó la negación informativa real al pueblo;  sobre todo, la incoherencia profesional al no sustentar los principios teóricos del ideario -veracidad e imparcialidad- que se ufanan en proclamar. Obviamente, ha habido desnivel en el contrapeso y la carga informativa favoreciendo a los tradicionales, pese a los sesgos para confundir o desinformar al lector, oyente o televidente.  

Históricamente -aun cuando no están todos y sin orden cronológicos- entre MCS Alternativos Impresos -algunos de combate-  se recuerda a: “Opinión Estudiantil” de la Asociación General de Estudiantes Universitarios (AGEUS) de la UES;  La Jodarria”, “El Chchicaste”,El Machete” y “El Trompudo”. Al interior de la UES, como órganos de práctica pero también de denuncia:  El Reportero”, “El Periodista” y “Primera Plana”,El Independiente “; “Orientación”, “La Crónica del Pueblo”;El Tiempo”Reporte Económico”;Diario de Oriente”; “Vida Nueva”, “Chaparrastique”,Diario de Occidente” y “El Faro”… entre muchísimos más...

Finalizo con una anécdota de “El Chichicaste”: A mediados del siglo pasado, era la época de las dictaduras militares en Centro América: Jorge Ubico en Guatemala; Maximiliano Hernández Martínez en El Salvador; Tiburcio Carías Andino en Honduras; Anastasio Somoza en Nicaragua y Teodoro Picado en Costa Rica. Cierta edición mostraba una caricatura, muy jocosa y crítica, de un macho sobre el cual iban montados: Ubico, Carias Andino y Hernández Martínez y tenía, como pie de grabado, la leyenda: “…y si nos aguanta el macho, nos pasamos llevando a Tacho…”. Tacho era Anastasio Somoza; y la frase, un anticipo que presagiaba su inevitable final que, de alguna manera, ellos veían venir. Y su final llegó…

Renán Alcides Orellana
Renán Alcides Orellana
Académico, escritor y periodista salvadoreño. Ha publicado más de 10 libros de novelas, ensayos y poemas. Es columnista de ContraPunto

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