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lunes, 20 de septiembre del 2021

Diplomacia y Mujeres

El columnista de ContraPunto, Carlos F. Imendia, comparte su nueva reflexión titulada "Diplomacia y mujeres"

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Por Carlos Francisco Imendia

Se cumplen 500 años de la caída de la monumental Tenochtitlán, que no fue una maniobra fácil de Cortes y su ejército, sino que fue un conjunto de estrategias y oportunidades que solamente alguien con una gran capacidad intelectual y astucia pudo orquestar. En primer lugar y un punto a favor de los invasores de ultramar fue que coincidían con algunos presagios de su llegada por parte de la cultura mesoamericana.  Deslumbraron a algunos pueblos, eso les dio una cuota de menor resistencia. Segundo lugar, iban a paso lento pero seguro, probando ante las circunstancias hasta llegar  donde Moctezuma II y  la impresionante ciudad de Méjico,  en su paso escuchaban el descontento de algunos pueblos enemigos del imperio mexica, Cortés escuchaba las quejas de algunos de ellos, tenía empatía, esto hacía que tuviera más aliados como los tlaxcaltecas. En tercer lugar, el descontento popular por la opresión imperial, el yugo de la tributación, el saqueo y el robo de los mexicas a los demás pueblos inferiores,  creaba un descontento,  odio y llevó a ver a estos conquistadores como redentores.

Muchos caciques se congraciaban con Cortes con muchos regalos, entre ellos el oro, el precioso metal que el imperio tenía de sobra, las piedras o jadeítas, chalchivis  de gran valor, las mantas finas de algodón de excelente calidad y finalmente las mujeres.  Las mujeres era el regalo más estratégico de los caciques a los conquistadores, según la crónica de Bernal Díaz del Castillo: Eran hermosas mujeres, las que inmediatamente pasaron a ser esposas de los españoles y  a dar origen a la nueva raza en siglos posteriores llegó a crear la nueva nación: El Mestizaje. Fue algo fulminante como en un proceso  de dos siglos había nacido una nueva raza latina. Ningún conquistador se privó de mezclarse con la raza indígena, con una bella mujer de piel café y de lengua extraña, nunca pensaron  que por no traer mujeres de Castilla no iban a dar origen a nuevas familias cristianas, no sólo en la nueva España, sino en toda América. 

En el caso de Cortes siempre se hizo acompañar de la Maliche o Doña Marina o Malintzin, fue el resultado de esa estrategia diplomática de entregar mujeres a los invasores por parte de los caciques para congraciarse.  Fruto de ese amor entre Cortes y la Malintzin  nace Martin Cortes “El Mestizo” justo en el proceso de Conquista y caída de Tenochtitlán, otro capitán del círculo cercano de Cortes, y conquistador de tierras al sur de la gran Tenochtitlan, Pedro de Alvarado, tonatio como le decían los indígenas, se casa con la hija del cacique tlaxcalteca Xicothéncatl , hubo un enfrentamiento entre españoles y tlaxcaltecas, como parte de la diplomacia de estos pueblos el cacique ofrece mujeres entre ellas Tacuelhuetzin , que se bautiza y se llama Luisa  y se casa con Alvarado y tienen una hija, Leonor. El poder femenino subestimado por la historia, parte de la diplomacia y la conquista de la Nueva España.

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Carlos F. Imendia
Comunicador, publicista y mercadólogo salvadoreño; columnista y colaborador de ContraPunto
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