Por: Carlos F. Imendia
Uno de los personajes más impresionantes que vivieron y dejaron su huella en la formación colonial de Mexico y Centroamérica corriendo el S. XVI fue Fray Toribio de Benavente, al que los indios le llamaban “Motolínia” “el pobrecito “ el cual los indígenas llegaron a apreciar de sobremanera por resguardar sus derechos ante el emperador. Pero no era cualquier fraile, padrecito, emisario, aventurero, era una eminencia, un letrado y sabio hombre de Dios, que a su llegada a San Juan de Ulúa el 13 de mayo de 1524, , se ganó el mote de ser uno de los 12 Apóstoles de México.
Era un hito para la cristiandad debilitada por la reforma de Lutero, pero al otro lado del charco (El Atlántico) se vendría una remontada sin precedentes. Toribio de Benavente era oriundo de Zamora , España, miembro de una familia muy piadosa y a temprana edad entra a la Orden de San Francisco, y desde el convento ya resaltaba en él su vocación misionera, fundamentada en los valores propios de la Orden, Pobreza, humildad y cercanía con los pueblos indígenas.
Muy diferente a como se bajaban de los barcos los infulosos hijosdalgos , los Llamados Doce Apóstoles de México, llegaron literalmente descalzos, tal acto impactó profundamente a los indígenas que a pesar de todo calzaban lo que se llamaba cactli, estos españoles llegaron en una posición incluso más baja que la de los mismos pobres indígenas, los que le apodaron Motolinia.
Pero honor a quien honor merece, en un acto sin presentes y de suprema humildad, el conquistador de Tenochtitlán, don Hernando Cortes, los recibe hincado y les besa sus manos, con solemne respeto a la jerarquía eclesial, de la que muchos soberbios capitanes, soldados y nuevos vecinos jamás lo hubieran pensado.
La resiliencia de los 12 Apóstoles los llevó a aprender rápidamente la lengua náhuatl, a comenzar a construir iglesias y evangelizar; también a Bautizar. Según la tradición oral, Toribio de Benavente “Motolinia” bautizó a San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, en aquellas campañas masivas de evangelización en el Valle de México. También bautizó a su esposa con el nombre cristiano de María Lucia.
Montolinia fue un cronista excepcional, estudioso del náhuatl y la cultura, escribió una magnífica obra llamada: Historia de los Indios de la Nueva España, en donde nos presenta una radiografía de la sociedad indígena, las epidemias que los azotaban, la conquista y los primeros años del Virreinato. Es considerado una de las principales fuentes para comprender la historia temprana de México y Centroamérica.
Entre 1528 y 1529 Toribio de Benavente (Motolinia) visita Nicaragua, en una peligrosa ruta desde la Nueva España a Guatemala, entonces surge la pregunta ¿No pasó por Cuzcatlán?, Adalberto Melara, locutor e historiador me prestó un libro de Armando Parker Escolán que se llama: Motolinia y su visita a la Bermuda. El autor puntualmente escribe: podemos colegir, pero no concretar, el paso de Fray Toribio de Benavente por la Bermuda.



