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sábado, 08 de mayo del 2021

Resolviendo problemas educativos: NEC y EBA

El cierre abrupto de los sistemas educativos por la pandemia de COVID19 ha generado –y está generando- un problema grave de continuidad pedagógica, ya que para utilizar el modelo de educación virtual u on line se necesita: a) una computadora, laptop o Tablet –con un procesador mínimo i5 y con un costo no menos a US$ 500-; b) conectividad a internet, con un ancho de banda deseable superior a 10 Mbps –con un costo mensual de US$ 50-; c) acceso a una plataforma educativa –tipo Sakai, Blackboard o Moodle-, recordemos que ZOOM, Teams y otras herramientas NO son plataformas, sino aplicaciones de videoconferencia y comunicación; y d) Docentes alfabetizados, desde el punto de vista tecnológico, que puedan generar empatía educativa a través de las tecnologías y crear y utilizar materiales didácticos electrónicos, simuladores y otros recursos.

La pregunta esencial es: ¿cómo creamos estas condiciones ideales para mantener la continuidad pedagógica? Sabemos que muchas familias en situación de pobreza y pobreza extrema no disponen de esos US$ 1,000 anuales para los gastos de equipo y conectividad. Ya hay datos estadísticos de una deserción de un 18%, y el impacto de una recesión económica puede agravar la situación. ¿Cuáles son las salidas y soluciones?

1.- Propuesta NEC

Una posibilidad, puede ser, “crear un sistema educativo paralelo y provisional con un enfoque doméstico y comunal: NODOS EDUCATIVOS DE CONECTIVIDAD (NEC)”; la idea es identificar o crear nodos o núcleos educativos de conectividad en un Municipio, en dónde se puedan reunir al menos 5 estudiantes, realizar aprendizaje por proyectos asistidos por un docente. Cada NEC necesita una computadora o laptop y una conexión de 20 a 30 Mbps. Si tenemos 1.3 millones de estudiantes, nos referimos a 260,000 Nodos. Inmediatamente se está reduciendo el impacto de US$ 1,300 millones en costos, a US$ 260,000,000.

Los NEC se identifican y podrían trabajar en hogares o viviendas; se recomendaría hacer un pilotaje inicial en algunos municipios. El gobierno central o municipal, como estímulo, podría aportar la conectividad o el equipo, o ambos recursos. El padre o madre responsable del NEC sería el enlace con los docentes y, éste a la vez el enlace con la coordinación escolar, distrital o municipal, y luego con el Ministerio de Educación. Tenemos, además, 40 universidades y 160,000 estudiantes del nivel terciario, quienes podrían involucrarse en diversos tipos de asistencia técnica a los NEC: tecnologías, educación, proyectos, etcétera; podrían hacer Servicio Social y ayudar muchísimo.

El modelo de gestión podría ser gestionado a través de Dirección Departamentales, pero con un enfoque distrital o municipal, en dónde se pueden vincular y/o contratar temporalmente a los docentes y tutores; cada docente podría atender en una jornada cuatro NEC, en 4 bloques de 2 horas. De ser así se necesitarían 65,000 docentes, los cuales ya están activos en el sistema. El sistema

El NEC debe contar con un sistema curricular por estándares de aprendizaje, como unidades de conocimientos, capacidades o competencias. De preferencia con un sistema “acelerado de aprendizaje” y con un enfoque de aprendizaje por proyectos, buscando cubrir los 200 días del calendario escolar (1000 horas de calidad); posiblemente 2 horas diarias asistidas más 3 auto-dirigidas, cinco en total al día.

Se observa un poco complejo, pero es más realista que no hacer nada y seguir esperando que vuelva la “normalidad”, mientras los estudiantes desertan, el tiempo pasa y se acumulan vacíos educativos difícilmente recuperables. 

Es un modelo casi doméstico, que implica volver a las fuentes de la educación familiar; siempre se ha dicho que los padres y madres son los principales responsables de la educación de sus hijos, pero este axioma no pasa de ser un simple discurso.

Estamos en momentos de proponer o diseñar soluciones a los problemas y, se necesitan propuestas urgentes; como decía PREAL en sus títulos: “Mañana es tarde…”; “El Futuro está en juego…”; “Quedándonos atrás…”. Si hacemos siempre lo mismo no podemos esperar cambios, debemos arriesgarnos.

2.- App EBA

Otra propuesta podría ser crear una aplicación móvil o app de “Estándares Básicos de Aprendizaje”; una herramienta autogestionada, en dónde se proponen los estándares por asignaturas y ejemplos de cómo lograrlos.

La app estaría organizada por grados y las seis asignaturas básicas: Matemáticas, Ciencias, Estudios Sociales, Lenguaje, Artística y Educación Física.

Por ejemplo, éstos son cinco estándares de Matemáticas de 1er Grado y alguna orientación para su logro:

Conoce, escribe y cuenta números de cero a cien, hacia adelante y hacia atrás: Jugamos con el calendario, contando los días del mes: Dibujamos árboles, los numeramos y contamos. Contamos cuántas casas hay en la cuadra o comunidad, les ponemos el nombre y un número.

Conoce y resuelve operaciones de suma y resta de uno y dos dígitos: Realizamos ejercicios sencillos de suma y resta de frutas y objetos. Comprendemos los valores de unidad y decenas.

Utiliza patrones lineales en sus trabajos (rectas, curvas, mixtas, quebradas, horizontal, vertical, inclinada): Realizamos dibujos de cosas que hay en la casa y la comunidad, por ejemplo, canchas rectangulares, platos redondos, fotos, etcétera.

Ordena valores monetarios a partir de fracciones de dólar: Antes de ir a la tienda a comprar ordenamos las monedas de 1, 5, 10 y 25 centavos. Se aprovecha para repasar suma y resta.

Relaciona conceptos matemáticos con su entorno social y cultural: Contamos cosas de la comunidad. Dibujamos formas geométricas de las casas. Contamos y registramos filas de gente o personas que van a la tienda

La app EBA debe tener una arquitectura sencilla; primero se registra el niño o niña con su centro escolar, código y grado; luego selecciona el grado y asignatura; en cada asignatura aparece el estándar de aprendizaje, sugerencias didácticas y pedagógicas y tres botones: Logrado, No logrado, Necesita Mejorar. El supervisor o supervisora de la app –hasta 6º grado- hace la evaluación; de 7º en adelante lo puede hacer sólo el estudiante.

Los resultados pueden ir a una base de datos una vez se conecte a internet; se puede hacer una conexión semanal y así medir el avance o progreso. En un futuro, se puede hacer una verificación asistida on line o presencial. Esta app permitiría la continuidad pedagógica y promoción a un costo mucho menor.

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