spot_img
spot_img
lunes, 25 de octubre del 2021

Periodismo de fin de año

La mayoría de materiales su pregrabados incluso algunos de noticieros estelares, los presentadores graban con antelación los materiales “enlatados” de las noticias nacionales e internacionales

spot_img

Los acontecimientos ocurrieron en un turno de fin de año, existe una  rifa de los turnos que tradicionalmente se hace en los medios de comunicación, en algunos son impositivos e irrenunciables y se sigue practicando el anacrónico derecho de piso imponiendo a los periodistas nuevos esos turnos indeseables.

 Siempre hay turnos para los periodistas al igual que los resúmenes de fin de año de las principales áreas noticiosas, que para ser honestos nadie ve, lee, ni escucha con intensa devoción pues todo mundo anda atolondrado con sus balances personales del fin de año y resolviendo el tema de sus deudas o las compras de regalos para sus seres queridos.

La pauta noticiosa disminuye, también todo mundo hace balances, los editores en las televisoras tienen intensa labor pues hay colegas que demoran en hacer sus resúmenes pese a que hay fechas fatales para su entrega.

La mayoría de materiales su pregrabados incluso algunos de noticieros estelares, los presentadores graban con antelación los materiales “enlatados” de las noticias nacionales e internacionales.

Ocurrió el 25 de diciembre lo que significa que el 24 de diciembre ese reportero y su compañero camarógrafo de manera responsable no podía desvelarse o pasarse de copas porque corría el peligro de perderse de cualquier acontecimiento de su turno que iniciaba muy temprano, que por los general son accidentes de tránsito o personas y niños quemados por la mala manipulación de pólvora.

Pero esta vez fue diferente se trató de una huelga en una fábrica de máquila de textiles, lo que había que ir a cubrir, allá por Ilopango en la zona franca de esa zona. 200 mujeres habían sido engañadas por sus patronos y propietarios de origen taiwanés, quienes se habían burlado de ellas, haciéndolas trabajar durante 14 días si pagarles salario, se llevaron durante la madrugada del 24 toda la producción y nos les pagó ni aguinaldo, ni salario, la el bono extra por sacar toda la producción meta que les pidió.  El patrono ni siquiera cumplió con una supuesta cena de navidad que les había prometido, durante la madrugada les entregó una Kolashampan y una galleta salada Lido.

El equipo de prensa se encontró el llanto de todas esa mujeres en la calle, en las aceras de la fabrica y el periodista se recordó como su madre quien había trabajado en una similar fabrica era explotada por sus jefes y trabaja igual todo diciembre sin vacaciones para poder llevarle comida a él y enviarlo a la escuela el siguiente año.

Entonces decidió hacer una nota amplia y comenzó a recoger los testimonios de las afectadas, averiguó el nombre de los propietarios quienes tenia la venia del gobierno en turno para flexibilizar las leyes laborales de este país y explotar de manera directa a esas doscientas mujeres.

De pronto le llamaron a su Radio comunicador, en esos años no había aún muchos celulares en uso, era su jefe quien le dijo de manera directa:  “que estás haciendo hijo de puta, te dije que grabaríamos temprano”, el periodista no dudo en contestarle, tengo una buena nota, son un grupo de mujeres que no les han pagado su salario, su jefe le contesto    “a mí, me vale verga, lo que te vengas te lo digo cerote y  no te voy a volver a repetir, te quiero ya acá editando esa nota”.

Fue un tema que reflejaba la violencia y el mal trato que hombre y mujeres, viven en muchos medios de comunicación, situación que no ha cambiado mucho. Lo cierto es que el periodista le contesto de esta manera por medio del radio comunicador; “sabes que loco de mierda, vos tu madre….escuchá bien tu madre…”  Ese año un 24 de noviembre del año 2004, ese periodista fue despedido sin tener el derecho de audiencia para explicar su versión, pues la versión de su jefe fue la que prevaleció.

Pero supe de él, hace poco, después de más de quince años de esos acontecimientos, jamás guardó resentimiento con su ex jefe, incluso me dice que le tiene admiración y respeto al menos le enseñó disciplina, de manera irónica se le abrieron tantas puertas laborales que ni él, se imaginó la cantidad de gente que sabía de su entrega en el periodismo salvadoreño.  A todos feliz fin de año.

spot_img

También te puede interesar

Rigoberto Chinchilla
Periodista salvadoreño. Graduado en la Universidad de El Salvador (UES); colaborador y columnista de ContraPunto
spot_img

Últimas noticias