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miércoles, 28 de julio del 2021

La sinfoní­a de Jane Manes

"Para cualquier sociedad la lucha contra la corrupción es fundamental e importante, porque es el dinero de la gente… ¿Por qué alguien no quiere combatir la corrupción? Es una pregunta que todos los salvadoreños se pueden hacer. Yo no tengo la respuesta a eso" (lpg 020916). Esas fueron palabras de la diplomática estadounidense que ha hecho reciente carrera en Afganistán, representando a una potencia que hoy sigue ocupando y combatiendo a los talibanes, una criatura propia en época anti-soviética.

Los salvadoreños, señora embajadora Jane Manes, agradecemos su apoyo en polí­ticas contra la criminalidad y la delincuencia en nuestro paí­s, para fortalecer la economí­a y la institucionalidad honesta. Le tomamos la palabra.

Pero también podemos parafrasear la pregunta: ¿Por qué el gobierno de Estados Unidos no quiere combatir la corrupción? Y sí­ hay respuesta: por intereses compartidos. Yendo por lo inmediato, hace poco la CEPAL-ONU, OXFAM y la UCA han publicado estudios muy serios sobre la multimillonaria evasión y elusión fiscal en nuestro paí­s. ¿La embajadora tiene explicaciones, respuestas y propuestas positivas para “el respeto de la gente”? Será de su conocimiento que la evasión fiscal sucede en toda América Latina y la hacen principalmente los grandes empresarios y las transnacionales. Hace varios años, un antecesor suyo ya lo habí­a especificado.

¿Por qué alguien no quiere combatir la corrupción (en El Salvador)?

Sus palabras tienen un gran valor para la sociedad salvadoreña. Hoy preguntamos: ¿Por qué las agencias fiscales del tesoro de Estados Unidos ocultan los Reportes de Operaciones Sospechosas, los llamados ROS?

El exfiscal, hoy en bartolinas por acusación de delitos en proceso, expresó que habí­a sanciones para el paí­s porque el expresidente Funes difundió un ROS referido al fallecido expresidente Francisco Flores sobre millonarias donaciones de Taiwan que nunca llegaron a las familias afectadas por los terremotos del 2001, sino a cuentas especiales del partido Arena.

A propósito del tema, hace dí­as, el Juzgado respectivo previno a la actual Fiscalí­a para que coordine la comparecencia de testigos este próximo 21 de septiembre y que además presente el Reporte de Operaciones Sospechosas (ROS) y el reporte FINCEN que incriminaron a Francisco Flores con el extraví­o de los millonarios donativos del gobierno de Taiwán durante su mandato. El aún actual presidente del Coena de Arena, ocultó información de su relación con el anterior fiscal al respecto. Hay declaraciones públicas en la prensa al respecto.

¿Cuántos ROS puede aportar, señora Manes, para contribuir a combatir la corrupción y la impunidad? Serí­a muy bueno que los pusiera sobre la mesa de la honestidad y la búsqueda de la democracia, la verdad y el desarrollo en nuestro paí­s… y sin los dados cargados.

¿Qué decir de los llamados Papeles de Panamá?, donde exquisitos empresarios y polí­ticos, según la información pública y la denuncia, evaden pagar impuestos en El Salvador. ¿Los paraí­sos fiscales son corrupción, señora Manes? ¿Esto es ocultar corrupción, donde extrañamente no se mencionan transnacionales y empresas de Estados Unidos?

Es bueno que los salvadoreños conozcamos las opiniones de los representantes de la polí­tica del gobierno de Estados Unidos en los perí­odos actuales y anteriores, para aproximarse a identificar consistentes polí­ticas externas que se ejercen en nuestro paí­s.

La embajadora Jane Manes dijo también: "Los  salvadoreños tiene la capacidad de manejar su propio gobierno. Estamos trabajando al lado de estas instituciones. Sus instituciones pueden hacerlo, tienen la capacidad… Estamos para mejorar las instituciones que ya tiene El Salvador" (lpg 020916).

Por asuntos de investigación histórica se encontraron datos (recuperados en el libro “Los secretos de El Paraí­so”) de declaraciones del General Wallace Nutting, jefe del Comando Sur de Estados Unidos 1979-1983:

“Nuestros esfuerzos… se incrementaron cuando la nueva administración (Reagan) entró… En correspondencia, nuestros contactos con los salvadoreños comenzaron a ser mucho más positivos… Yo trataba de decirles a los embajadores que yo tení­a algunos recursos y alguna capacidad para ayudarlos a lograr sus misiones y, después de todo, ese era mi trabajo…

“Mi esfuerzo fue desarrollar y organizar en El Salvador (San Salvador) y en cualquier otro sitio de la región, donde estaba involucrado Estados Unidos, una capacidad de inteligencia y operacional… Nuestro propósito solo fue estar allí­, ayudarlos a reconocer el problema, a reconocer la utilidad de la inteligencia, a establecer requerimientos de inteligencia y una vez la información estaba disponible, ayudarlos a planificar y decirles cómo ejecutar una operación. Además, ayudarlos a usar la capacidad de comunicaciones que les proveí­mos, a usar la incrementada información de inteligencia, las capacidades logí­sticas y mantener la presión para operar tácticamente en una ruta segura.

“Mi propósito fue establecer una modesta red de inteligencia, operaciones y capacidades de planificación norteamericana en cada ciudad y en los teatros de operaciones, usando la red regional para halar juntos y coordinar los esfuerzos en lo que estaba sucediendo en cada paí­s”.[i]

¿Coincidencias históricas de la aplicación de las polí­ticas “diplomáticas” y estratégicas?

La embajadora sabe a la perfección que en El Salvador existe un sistema judicial altamente corrupto, aún después de millonarios desembolsos directos dados por décadas por su gobierno. Lo dicen, además de las experiencias cotidianas de la población, los informes anuales del Departamento de Estado. Algo ha creado experimentados y numerosos “callos” en ese sistema, que se le pretendió dar real independencia con los acuerdos de paz, pero que sigue sujeto a complicidades en su actual y más alto nivel.

¿Qué opinión tiene la embajadora con la reciente noticia difundida que uno de los magistrados de la Sala de lo Constitucional  realiza prácticas de corrupción millonaria? ¿Hay ROS sobre eso? ¿Hay voluntad polí­tica de apoyar y entregar documentación a la Fiscalí­a en ese punto?

Y hablando de impunidad: ¿Qué dice sobre la declaración del Fiscal general sobre la existencia de “clicas” en el sistema judicial? que a ese nivel, ya no solo extorsionan ví­a teléfono a ciudadanos o a los pequeños comercios y tiendas vecinales como pandillas, sino como estructuras complejas de operaciones delictivas en un sistema judicial apoyado y “capacitado” con los “mejores estándares de buenas prácticas”.

Estados Unidos deberí­a ser simplemente congruente y honesto respecto a El Salvador. Ya no es un asunto solo de la Historia. Es harto conocido que Estados Unidos, frente a un gobierno progresista o de izquierda, para revertir procesos sociopolí­ticos y culturales, no corre en un solo carril, o como se dice popularmente “no pone los huevos en un solo canasto”.  

Es por ello que no es extraño ver la insistente puja mediática desestabilizadora, articulaciones empresariales, instituciones,  mesiánicos personajes  tecnócratas y leguleyos o cascarones de auto-llamadas “miembros de la sociedad civil”, etc.

Están tratando de afinar una orquesta que suda corrupción e impunidad, exclusión y sometimiento, mismas que dicen combatir. En términos prácticos y polí­ticos, buscan construir una confluencia para los procesos electorales del 2018 y principalmente para 2019 y romper la continuidad de los básicos avances materiales y democráticos que la sociedad entera ha conquistado desde el 2009, después del fin de la guerra.

Sobre la base de compromisos, los acuerdos de paz pusieron el lindero del fin del conflicto por las armas. Su propósito, además de cortar el derramamiento de sangre, fue una construcción democrática, institucional, material, polí­tica y cultural. El gran capital, local y transnacional, con todo su instrumental, transgredieron los acuerdos aplicando un neoliberalismo voraz dictado por Estados Unidos y el FMI.

Es por ello que llamamos al restablecimiento de respetuosas relaciones de cooperación entre Estados Unidos y nuestro paí­s. No pueden trabajar para desbaratar el sistema polí­tico actual, que con sus deficiencias como cualquier proceso democrático, es producto de un continuado entendimiento constitucional nacional.

Para terminar. Un interesante trazo de la incidencia norteamericana en nuestro paí­s, actual. Creerí­a que la embajadora Manes debiera responder ante los salvadoreños si efectivamente contactó (telefónicamente o no) a algún diputado salvadoreño para incidir perentoriamente en el caso del embajador salvadoreño en Alemania (un alto jefe militar), para cambiar la opinión de algunos diputados.

¿Lo hizo? ¿Sí­ o no?

*Columnista de Contrapunto.

[1] General Wallace H. Nutting, Comandante en Jefe del Comando Sur, 1979-1983. Entrevistado en Orlando, Florida, 29 de enero de 1987. En El Salvador at War, an oral history. Max G. Manwaring y Court Prisk, p. 113. http://www.dtic.mil/dtic/tr/fulltext/u2/a229841.pdf

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