spot_img
spot_img
miércoles, 27 de octubre del 2021

Entre el descontento y la incertidumbre a elecciones 2018

El domingo los 5,2 millones de inscritos en el padrón electoral irí­an a elegir a 84 diputados y a 262 alcaldes y sus concejos municipales

spot_img

El Salvador acudirá a elecciones municipales y legislativas el próximo domingo 4, en medio del descontento social por un cúmulo de situaciones crí­ticas en la economí­a y seguridad, así­ como frente a la incertidumbre por la complejidad de la organización del sistema del sufragio.

Serán las novenas elecciones de este tipo desde que finalizó la guerra civil en 1992; no obstante, según analistas locales, pese a la aguda polarización polí­tica, especialmente entre los dos partidos mayoritarios, uno de derechas y el otro de izquierdas, la actualidad no se parece en nada a las "elecciones bajo las balas" que se dieron durante el conflicto armado.

De acuerdo a los académicos consultados, Félix Ulloa y Julia Evelyn Martí­nez, el partido de Gobierno, el exguerrillero Frente Farabundo Martí­ para la Liberación Nacional (FMLN), obtendrá un "voto de castigo" al no haber podido cumplir sus promesas de erradicar la criminalidad, que hace de El Salvador uno de los paí­ses más violentos de Latinoamérica, así­ como tampoco alivió la carestí­a de la vida y el desempleo.

El FMLN llegó al poder en junio de 2009 cuando el periodista Mauricio Funes se convirtió en el primer izquierdista que asumí­a la conducción del paí­s. Hoy Funes está asilado en Nicaragua, mientras que en El Salvador se le procesa por corrupción. El actual mandatario, Salvador Sánchez Cerén, asumió en junio de 2014 y es mostrado por las encuestas como el presidente de más bajas calificaciones de la posguerra.  

Pese a lo que apuntan las encuestas, el candidato a diputado por el FMLN y uno de sus principales lí­deres, José Luis Merino, afirmó que "el actual gobierno era históricamente el más eficiente, transparente y el que más ha respondido a los intereses de la gente". Los polí­ticos opositores apuntan todo lo contrario.

El domingo los 5,2 millones de inscritos en el padrón electoral irí­an a elegir a 84 diputados y a 262 alcaldes y sus concejos municipales.

La opositora y derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y el oficialista FMLN dominan en la actualidad las dos terceras partes del parlamento unicameral, pero los pronósticos de la totalidad de las encuestas indican que la derecha será favorecida. Mientras ARENA subirí­a de 35 a 39 escaños, el FMLN bajarí­a de 31 a 28 curules, con lo que se quedarí­a sin fuerzas para las negociaciones parlamentarias.

Lea también: Las campanas del voto de castigo que resuenan contra el FMLN.

En cuanto a las elecciones municipales, el FMLN perderí­a la "joya de la Corona", que es el gobierno de la capital, San Salvador; ARENA se harí­a con la capital; así­ como la mayorí­a de las 14 capitales departamentales.

El otro eje de la incertidumbre en esta contienda está centrado en la desconfianza que los ciudadanos tienen en el sistema polí­tico. De acuerdo a la medición que hizo la jesuita Universidad Centroamericana (UCA), el 78,4 por ciento de la población tiene poca o ninguna confianza en el sistema electoral. Más del 50 por ciento estima que habrá fraude y un mismo por ciento dice que no asistirá al sufragio.

Las elecciones salvadoreñas estarán siendo observadas tanto por la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE), como por la Organización de Estados Americanos (OEA), cuyos equipos ya se desplazan hacia los 14 departamentos o provincias de esta pequeña nación centroamericana de 6,3 millones de habitantes.

La MOE-UE tiene 26 expertos para sus funciones de observar el desempeño electoral, mientras que la OEA participa con 28 observadores.

En las calles de San Salvador la vida sigue su normalidad. El tráfico desordenado, los embotellamientos automovilí­sticos, los accidentes y los muertos por la violencia son el pan diario.

"No cumplieron con las promesas que hicieron. Imagí­nese, el subsidio del gas nos lo quitaron; el costo de la vida se eleva cada dí­a y los salarios apenas alcanzan", apuntó Berta Melgar, quien cree que no irá a votar el domingo.

Mientras, Alfredo Mendoza, un desempleado que sale diariamente a buscar oficios para pagarse el alimento del dí­a, afirma: "Ellos (el FMLN) no se portaron bien con el pueblo. Y el castigo más grande que les van a dar es que no les van a dar el voto".

spot_img

También te puede interesar

Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
spot_img

Últimas noticias