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viernes, 22 de octubre del 2021

Migración y dignidad

En Cremación, el texto de Villoro, cuatro hermanos hijos de padre estadounidense y madre mexicana conversan acerca de la relación que tuvieron con él. Hablan desde su propia experiencia. La plática tiene lugar en un velatorio mientras su padre es cremado

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En el Ciclo Teatro por la Dignidad se representaron cuatro obras: No volveré escrita por Estela Leñero y dirigida por Ángeles Cruz y Alberto Lomnitz; La Vieja Rabiosa del Norte escrita Antonio Zúñiga y dirigida por Ray Garduño; Esperemos a Godot escrita por Jaime Chabaud y dirigida Belén Aguilar y Mario Espinosa y Cremación escrita por Juan Villoro y dirigida por José María de Tavira y Luis de Tavira.

Este ciclo surge “como una reacción ante la política racista de Donald Trump, que convirtió a los mexicanos en el enemigo a vencer. Se trata de un movimiento abierto a todos los que deseen discutir esta agraviante coyuntura binacional desde la escena”, dice Villoro.

Y añade que “el teatro, que desde sus orígenes tiene un claro contenido político, no puede ser ajeno a esta circunstancia. Temas que en sí mismo son fundamentales adquieren ahora urgente relevancia: los migrates, las nociones de identidad y pertenencia, las relaciones subordinadas y hegemónicas, el cruce y la mezcla de culturas, la frontera (en sus dimensiones geográficas, políticas y psicológicas), los discursos híbridos, mestizos, criollos”.

Esa ocasión “cuatro dramaturgos y otros tantos directores abordan la esperanza y los quebrantos provocados por el contacto entre dos países desiguales. Son cuatro formas de reinventar el territorio y poner itinerarios que el espectador podrá seguir con su propia brújula”, dice Villoro.

En Cremación, el texto de Villoro, cuatro hermanos hijos de padre estadounidense y madre mexicana conversan acerca de la relación que tuvieron con él. Hablan desde su propia experiencia. La plática tiene lugar en un velatorio mientras su padre es cremado. Ahora saben que son huérfanos y que nunca más verán a su progenitor.

Los hermanos, dos hombres y dos mujeres entre los 25 y 35 años, discuten con intensidad. Hay posiciones distintas incluso encontradas sobre la visión de su padre y la familia, pero también de otros temas que surgen en las horas que dura la cremación.

El estadounidense es un combatiente de la guerra de Vietnam que se traslada a vivir a México. Aquí se casa y tiene cuatro hijos que luego abandona, para regresar a Estados Unidos. Su última decisión fue volver siguiendo la misma ruta que los migrantes realizan por el desierto. Lo encuentran muerto y sin papeles de identidad. No hay signos de violencia.

Los hermanos se saben mexicanos, aquí viven, pero también que son hijos de un estadounidense. Son conscientes que tienen una doble identidad; que en parte son mexicanos y en parte estadounidenses. Y al mismo tiempo viven a su padre como un extranjero, como un alien, que viene de otro mundo. Es el mundo del país de enfrente, el del otro lado de la frontera. Ese no es su país, pero sí el de su padre.

En el diálogo de cada uno de los hermanos, mientras esperan les entreguen las cenizas, se revela lo que piensan y sienten. Hablan de lo que son y de lo que esperan. Del futuro por venir ya como huérfanos. ¿Cuál es su identidad? ¿De dónde son? ¿A dónde van?

Cuando los cuatro hermanos hablan al mismo tiempo los diálogos tiene una gran fuerza dramática. La intensidad del cruce de las voces, a partir de los parlamentos de cada uno, tiene su propio peso. Se escucha con claridad, a pesar de que se arrebaten la palabra, lo que cada uno quiere decir.

Después de la cremación, ya en la ceremonia de despedida, hay cuatro monólogos, uno por cada hijo, que me impresionaron. En ellos hablan de sí, de su padre, de su relación con él y de cómo viven lo que está pasando.

La escenografía, en dos niveles, que tiene continuo movimiento, funciona muy bien. Es diseño de Jesús Hernández. La dirección es un trabajo conjunto de Luis de Tavira y José María de Tavira. Padre e hijo. Y uno de los actores, Pedro de Tavira, también es hijo del director que está casado con una de las actrices, Stefanie Weiss. La de Luis es una familia dedicada al teatro con mucha pasión y entrega.

Cremación    

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Cremación se presentó del 12 al 22 de septiembre de 2019 en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz, Centro Cultural Universitario. 

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Rubén Aguilar Valenzuela
Columnista y analista de ContraPunto. Doctor en Ciencias Sociales, con una Licenciatura y Maestría en Sociología y Estudios de Desarrollo Institucional; exfuncionario del gobierno mexicano.
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