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jueves, 28 de octubre del 2021

Extraordinario registro antropológico en El Salvador: Caricaturas en serio

En medio del encierro de la cuarentena, de ingrata recordación para todos, la soledad se hizo más pesada y a falta de contactos reales y acercamientos efectivos y afectivos, hubo un vacío existencial entre aquellas almas sensibles y tendientes a ir más allá del común de los mortales

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Los inéditos tiempos pandémicos, además de asustarnos, también nos sorprenden. En medio de esta transición donde el mundo se acomoda a una nueva manera de vivir, de sentir, de socializar y de pensar, resulta que, en la República de El Salvador, ha sucedido un fenómeno por demás curioso, interesante y, sobre todo, admirable.

En medio del encierro de la cuarentena, de ingrata recordación para todos, la soledad se hizo más pesada y a falta de contactos reales y acercamientos efectivos y afectivos, hubo un vacío existencial entre aquellas almas sensibles y tendientes a ir más allá del común de los mortales. Me refiero al arquitecto Oscar Mauricio González.

Oscar es un hombre especial, porque es sencillo, de linaje noble, sensible y con ganas de expresar afecto y agradar a sus amigos y amigas. Sobre todo, cuando dichos amigos hacen algo por mejorar, a su manera, el mundo. Entonces un día, en aislamiento forzoso, Oscar decide dibujar a un par de amigos artistas para expresarles su afecto y admiración. Pero el dibujo es un retrato singular, donde plasma no solo trazos físicos de la persona, sino de su personalidad y legado artístico.

Los amigos, sorprendidos, derrocharon gratitud y refrendaron amistad. Y socializaron las caricaturas en las redes sociales. Ese momento fue histórico, porque fue el germen de lo que vendría y explotaría en trascendencia. Dibujando a personas especiales, llegó a la ecuatoriana, pero salvadoreña por amor, la artista visual multidisciplinaria y empresaria cultural independiente Katya Romero.

Katya Romero ha celebrado sus propias exposiciones individuales y colectivas en Museos, galerías y centros culturales de Latinoamérica y Estados Unidos.  Ha curado y organizado exposiciones colectivas de importantes artistas latinoamericanos. En el 2000 el gobierno del Ecuador le otorgó la Condecoración y Medalla de la Orden Nacional al mérito en el grado de caballero por su labor en El Salvador. En El Salvador, su obra forma parte de varias colecciones como la Colección Nacional de Pintura y Escultura y el Museo MARTE entre otras.

Y este binomio de talento, Katya como gestora de proyectos y Oscar como artista en pleno apogeo creativo, conforman un dúo dinámico que irrumpe en el escenario artístico nacional salvadoreño con un proyecto coordinado, sistematizado y donde el talento de Oscar va orientado hacia un registro histórico y/o antropológico de los artistas salvadoreños a través y por medio de caricaturas. Caricaturas especiales y únicas.

A este momento llevan muchas caricaturas socializadas y ordenadas por rubros, pero es un proyecto en proceso que está registrando, cada día, talentos consagrados y emergentes y esta nota que publico es para advertir a los talentos salvadoreños que estén atentos a la llamada de Oscar y Katya porque en tal caso, indica, que hay talento que merece registrar en las caricaturas que están llamadas a trascender en la historiografía artística salvadoreña.

(*) Grego Pineda es Abogado y Notario salvadoreño, Master en Literatura de la PUCP, ex embajador de El Salvador en Perú y Bolivia, escritor residente en Stafford, Virginia.

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Grego Pineda
Escritor salvadoreño y columnista de ContraPunto
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