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sábado, 15 de mayo del 2021

Toc Toc: la comedia con trastorno

El teatro Luis Poma cierra su temporada 2018 y la celebración de su fiesta rosa con una comedia: “Toc Toc”. Trastorno Obsesivo Compulsivo original del dramaturgo y actor francés Laurent Baffie, la cual fue estrenada en 2005 en el Teatro del Palacio Real en Parí­s, y se ha estado representado en diversos paí­ses con gran éxito; 5 años en cartelera en Madrid, 8 en Argentina y hasta existe una versión cinematográfica.

La puesta en escena y dirección de Roberto Salomón retoma la versión española de Julián Quintanilla respeta casi ciento por ciento lo que propone, confieso que no es el tipo de teatro que me agrada como espectador, contrario a lo que el público gusta: una comedia para pasar un buen momento y divertirse.

 La obra gira en torno a 6 pacientes que sufren Trastornos Obsesivos Compulsivos (aunque por su tí­tulo no se advierte que es una comedia) que esperan su turno para ser atendidos por un eminente doctor especialista en la rama. Cada paciente va llegando y se identifica uno con otro sobre el mal que sufre, aunque la trama no presenta un eje dramático a seguir, es lineal y falta de conflicto, puestos en escena los personajes métricamente bien sentados casi lineales, lo cómico se basa en la manifestación de los TOC de los pacientes, sus angustias, ansiedades y miedos, además de lo que sienten y piensan y hasta sufren; se identifican uno con otro y hasta se solidarizan. El papel de la secretaria no sufre ningún matiz, una especie de comodí­n solo para advertir si llega o no llega el doctor que ha tenido una demora en su vuelo.

Los toquianos, actores y actrices ocupados en expresar su problema y exponerlo, una exposición insistente y sin cesar que rige toda la obra, y a veces con esfuerzo. Los roles se ven muy bien interpretados por actores y actrices ya de muchas tablas en su hombros. Las sutilezas también cuentan, no todas las personas que sufren TOC están en una crisis constante y viven perenemente con el TOC. La escena del juego de Monopoly los saca un poco de su trastorno, en este transcurso se advierte y se adivina para el público expectante de si llega o no llega el tal doctor y resuelva que por cierto no es lo que sostiene la obra.

La decisión al no llegar el doctor es hacer terapia grupal que no resulta y un final sorpresivo, inteligente: el primer paciente Alfredo que se queda en el consultorio mientras todos se van al no llegar el médico se convierte en la sorpresa: queda en el espectador si finge o es real su TOC, y como tal oculta bien su verdadero rol: pasa inadvertido y prepara su próximo viaje para atender a otros toquianos. Buena decisión de poner una comedia para finalizar con esta temporada y darle un respiro a lo convulso de la realidad que vivimos a diario.

Roberto Carbajal
Roberto Carbajal
Actor y gestor cultural; docente universitario; profesor Educación Artística, Máster en Investigación Social. Columnista y colaborador de ContraPunto

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