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viernes, 07 de mayo del 2021

¿Tan rápido se quitó la máscara, señor presidente?

Un absurdo monumental que pasará a la historia, así como lo decía su lema. El presidente Nayib Bukele no solo demostró su carácter de dictador, sino también puso en la palestra pública su visión de Estado y religión al tomarse a la fuerza la Asamblea Legislativa y orar en la silla del presidente de ese órgano del Estado.

Su arenga a las masas fue planificada con tiempo, sus palabras, su forma de gesticular y hasta su repentino llamado a la calma, todo lo tenía “fríamente calculado”.

Pero su estrategia le falló, por mucho. Llamó a la insurrección y llegó de la mano de la Fuerza Armada y la PNC, quienes públicamente le juraron lealtad, no a la República, sino a él. Pero además, para ponerle un toque de sazón a su cocina, metió a Dios en el asunto al decir que “le había pedido paciencia, paciencia”.

Tal parece que la paciencia y la humildad no lo acompañan y, en esta ocasión, le ha jugado una mala pasada su ego y sentimiento de superioridad. Esto no solo le quita la máscara de demócrata, sino también deja al descubierto su visión de nación.

Cualquiera hubiera pensado que estas actitudes las podría haber tomado pasadas las elecciones de febrero del 2021, cuando ya en sus manos también estuviera la mayoría de la Asamblea Legislativa. Pero es mejor ahora que mañana, así la población sabrá quién es él y cómo desea llevar las riendas de este país.

Solo pasaron nueve meses para demostrar quién era en realidad, para entender hasta qué punto tiene el deseo que manipular a las masas. Además, demostró que no le interesa la democracia, el balance de poder, el dialogo y respeto a la constitución.

Las imágenes del pasado domingo 9 de febrero quedarán en la mente de las personas, algunos para su fanatismo y, para otros, de reflexión y de discernir el peligro a tiempo.

Pero esto no es un tema de ideología, sino de valores democráticos. Entender esto debe de llevar a la sociedad civil a pronunciarse, pero, sobre todo, a pensar el futuro que desean para este país que ya está cansado de que lo manipulen al antojo locos y dictadores.

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