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sábado, 23 de octubre del 2021

Pensar en plástico con cabeza frí­a

La mala gestión de desechar el plástico es dañina para el medio ambiente, ya hemos visto imágenes impactantes de las torrenciales lluvias sobre Santa Tecla que por la obstrucción de alcantarillas y tragantes provocaron severas inundaciones. Así­ también la contaminación en la zona remodelada del Centro Histórico donde ha imperado la mala educación de los visitantes que tiran basura compulsivamente. Los empaques de plástico sin el debido acompañamiento informativo son potencialmente dañinos para el medio ambiente. Solo basta asomarse a un rio de nuestro paí­s o a una playa populosa para darse cuenta de la inmensidad de derivados del plástico que podemos encontrar. Tapitas de refrescos o gaseosas, las famosas pajillas, recipientes de durapax, vasos plásticos, tenedores, cucharas y cuchillos desechables, pañales y toallas femeninas, etc. En su mayorí­a son los productos de consumo masivo los que más contaminan el medio ambiente y los sectores sociales que más consumen dichos productos son los que carecen de educación respecto al tema, un patrón cultural que incide en desechar sin control y raciocinio; a donde sea.

Por otra parte, una industria plástica ya satanizada, puesta bajo la mira y la lupa de las autoridades, donde su actividad económica está en riesgo, miles de empleos directos e indirectos estarí­an en juego, inversión, así­ como el aporte de este sector a la economí­a nacional.

¡Hay que pensar en este tema con la cabeza frí­a y con los pies sobre la tierra! No se puede venir a ser tajante con la industria y la inversión, por esa razón surge el tema de la sostenibilidad. Donde existe un equilibrio lógico entre consumo, medio ambiente, reciclaje e industria. Un mesa donde se expongan todos los alcances, debilidades, amenazas y oportunidades; en la que exista disenso y consenso por parte de los actores sociales. La sostenibilidad que busque que todas las partes no salgan afectadas y que exista desarrollo con calidad de vida.

Necesitamos industrias responsables y comprometidas en el tema del reciclaje del plástico, pero también necesitamos consumidores responsables e instituciones que fortalezcan la buena acción de mejorar nuestro entorno mediante educación y capacitación.

El plástico seguirá siendo un producto noble sin sustituto media vez esté en sintoní­a con los consumidores responsables. Por parte de los productores incentivar a que implanten la famosa viñeta informativa en los productos plásticos , que advierta al consumidor sobre la mala gestión del desecho traerá como consecuencia afectar al medio ambiente y a especies marinas; así­ también reservas naturales de montaña.

Para poder reciclar, la sociedad tiene que tener una actitud positiva para cambiar su metro cuadrado, reciclar es una acción que nos hace menos egoí­stas y nos engrandece como seres humanos que respetamos a los demás. Reciclar construye civilización y nos prepara mejor ante las adversidades del cambio climático. Reciclando vamos a poder aportar a la economí­a familiar y a evitar que los recursos naturales sigan decreciendo.

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