Por Carlos F. Imendia.
Volátil situación en Nicaragua, la dictadura soca tuercas después de un sin número de especulaciones de la salud de Ortega y su ocaso biológico, el sátrapa no ha aparecido en varios eventos públicos donde era infaltable en este 2025 , las especulaciones crecían sobre su estado de salud, con esfuerzos , con un pie pidiéndole permiso a otro Ortega llega al estrado de la celebración del 19 de Julio ante las multitudes y flanqueado por diplomáticos rusos, chinos venezolanos y cubanos , con una voz apagada, y la falta cognitiva de hilar palabras y pensamientos, pero una si la cimentó en su discurso: “Todos somos Daniel”. Algunos lo han asimilado como una despedida, y que las masas vean la continuidad de la dictadura en la co- presidenta Rosario, en Laureano, Camila, etc. Algo que el círculo de hierro del sandinismo está en desacuerdo porque después de Ortega, verían el decaimiento de un régimen tambaleante y con poco liderazgo y lealtad de los sectores hacia ellos.
Esa crítica fue la condena de muerte del hermano de Daniel Ortega, el ex General de División Humberto Ortega Saavedra que dijo: “ Cuando hay un poder de tipo autoritario, dictatorial como el actual, que depende muchísimo de la figura de un líder que ejerce la presidencia , ante la ausencia de este, es muy difícil que haya una continuidad del grupo de poder inmediato, la misma tendencia autoritaria, personalista , verticalista de mandar que ha castrado las correas de transmisión del partido. El partido actualmente no tiene repuesto”.
El General Humberto Ortega, pudo guardar un sencillo teléfono celular y pudo hacer una llamada pidiendo auxilio (El otrora hombre fuerte del Ejército de Nicaragua en los años 80s y 90s quien lo diría) y que fue publicada en los canales del periodista Carlos Fernando Chamorro, la muerte del General fue por complicaciones de salud entre ellas las cardíacas y por el impedimento de medicamentos y asistencia en cautiverio.
Parece que la manzana de la discordia es que el linaje Ortega Murillo se mantenga gobernando Nicaragua en ausencia física de Daniel Ortega, no parece congraciar con la histórica cúpula sandinista, y la muestra más clara es la reciente aplicación del régimen casa por cárcel al ex compañero de armas de Ortega, Bayardo Arce Castaño, operador político del FSLN y empresario agrícola, es acusado de corrupción , según la PGR de Nicaragua: “Conoció de transacciones y negociaciones de bienes que no cumplían con lo establecido por la ley”. Es obvio que el “nacatamal fue armado por la co-.presidenta”, Arce unos de los más grandes piñateros (repartición de propiedades ) y acaudalados empresarios sandinistas cayó en desgracia, solo una fuerte convulsión social en los próximos meses lo podría salvar de su triste destino y que vuelva a la vida normal , esto suele pasar a los serviles de las dictaduras en el momento en que cualquiera es enemigo y atenta al proyecto perpetuo en el poder. Comandantes en desgracia.



