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viernes, 07 de mayo del 2021

¿Esperar resultados diferentes haciendo las mismas cosas?

Razones para una estrepitosa derrota

El partido Frente Farabundo Martí­ para la Liberación Nacional, sufrió este domingo 4 de marzo de 2018 una estrepitosa derrota en los comicios municipales y legislativos.

Los resultados comiciales no siempre responden a la lógica. El voto es el máximo indicador del juego de las percepciones. El sufragio no es racional. Es subjetivo. Y estos aspectos pesan a la hora de ejercer ese derecho constitucional. Cualquiera pensarí­a que las mayorí­as pobres de El Salvador, responderí­an favorablemente a su gobierno y al partido oficial a razón que por ejemplo toda la niñez y adolescencia recibe en las escuelas públicas uniformes completos y dos pares de zapatos, alimentación desde parvularia hasta bachillerato; gratuidad en la Universidad de El Salvador para estudiantes provenientes de instituciones públicas; la ley medicamentos que permitió que el paí­s dejara el lúgubre tí­tulo de comercializar los medicamentos “más caros del mundo” y que significa ahorro de $60 millones para los bolsillos de las familias; la gratuidad en todos los servicios de salud pública y la inversión en hospitales y unidades comunitarias de salud en todo el paí­s;el aumento al salario mí­nimo de $251 a $300, a lo que ARENA se opuso fuertemente: o la prohibición por ley de la minerí­a metálica que salvará al paí­s de la degradación irreversible de la cuenca del rí­o Lempa a razón de esta industria extractivista; o la ley de transparencia que permite que la ciudadaní­a escrute a sus funcionarios/as e instituciones.

Pero no, el electorado salvadoreño, la mayorí­a pobres beneficiarios de programas sociales del gobierno y leyes impulsadas por el partido oficial, es susceptible a los mensajes mediáticos que moldean su visión de la realidad.

Excepto en la Ciudad de San Miguel, la segunda más importante del paí­s, la derecha recuperó o se mantuvo en las principales cabeceras departamentales y el escrutinio preliminar arroja la tendencia irreversible que darí­a al partido ultraderechista ARENA la mayorí­a en el congreso.

El partido de izquierdas sufre el natural desgaste polí­tico luego de casi 9 años en el ejecutivo, acelerado por las resoluciones de la sala de lo constitucional que tienen el propósito de ahogar polí­tica y financieramente al gobierno. La compra directa de medicamentos e insumos para hospitales públicos o el presupuesto general de la nación, fueron declarados inconstitucionales en octubre de 2017. La Sala de lo constitucional cambió las reglas de juego y como resultado el paí­s tiene el sistema electoral "más complejo del mundo", tal como afirma Julio Olivo, el magistrado presidente del ente rector.

Adicionalmente, desde el inicio de su perí­odo el partido oficial y el gobierno tuvieron en contra la “agenda setting” de las corporaciones mediáticas tropicales que son la abrumadora mayorí­a de estaciones y medios tradicionales del paí­s, verdaderas cajas de resonancia polí­tica de la derecha, que destacan el más mí­nimo detalle que perjudicara a la administración de “izquierda”. Como si se tratara de prensa rosa, la vida personal de funcionarios/as se volvió tema noticioso en detrimento de los temas del paí­s.

Todo lo anterior no exime de responsabilidad al partido FMLN, al gobierno, ni al pueblo mismo en los resultados comiciales.

El partido FMLN, su dirigencia, no da luces de preparar el natural relevo generacional. No destacan nuevos rostros acordes a nuestros tiempos. Algunos dirigentes con más de un cuarto de siglo en la dirección y en cargos públicos persisten en aplicar esquemas caducos para nuevas cosas. De esa enorme debilidad se aprovechan advenedizos oportunistas y adversarios polí­ticos ideológicos.

El gobierno central, tiene una clara falencia en su estrategia de comunicación polí­tica y no es por falta de recursos económicos sino la falta de talento que no les permite recordar que la comunicación comienza y termina en la población, en las audiencias. A todas luces el gobierno ha sido incapaz de difundir efectivamente los resultados de las polí­ticas públicas a favor de las mayorí­as y que las audiencias recuerden las enormes diferencias respecto a los gobiernos de la derecha.

Haciendo uso de pragmatismo polí­tico arengado por propios y extraños, el gobierno gastó sus energí­as para dialogar con la oposición y los organismos financieros internacionales ““quienes de todas maneras jamás coincidirán con la visión y propósitos gubernamentales- en lugar de tender y robustecer puentes con las organizaciones sociales y con los trabajadores/as.

El pueblo, no es una categorí­a abstracta. Es el conjunto de seres humanos que pueden agruparse por intereses entre sí­. ¿Quiénes, qué parte de este pueblo en su mayorí­a pobre y beneficiaria de los programas del gobierno votó por la derecha, por ARENA?, ¿Qué motiva este voto por el pasado quizá esperando las mismas cosas que con el FMLN se ha alcanzado?

Algunos dirán que es “voto castigo”. ¿Castigo para quién? ¿Por qué? Plantear un gobierno perfecto, un partido perfecto, es iluso. Es como decir que la iglesia, la escuela, la familia es perfecta, nada más falso que eso. El punto que quién gana o pierde con el tal “voto castigo”. Al parecer el castigo lo veremos todos/as cuando la derecha polí­tica vuelva sus baterí­as para deshacer los avances sociales que el paí­s ha alcanzado.

El partido FMLN y el gobierno, tendrán que poner sus barbas en remojo. ¿O seguirán esperando resultados diferentes haciendo las mismas cosas?

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Herbert Vargas
Colaborador

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