miércoles, 17 julio 2024
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El vuelo del torogoz

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"Desconocía que el nombrado... torogoz es un pájaro común en algunas regiones de Centro América... Hasta 1999 se le haya ascendido a su carácter representativo y nacional de El Salvador": Gabriel Otero.

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Por Gabriel Otero


Desconocía que el nombrado “compadre guardabarranco hermano de viento, de canto y de luz” (1) o torogoz es un pájaro común en algunas regiones de Centro América, lo que sí es raro es que hasta 1999 se le haya ascendido a su carácter representativo y nacional de El Salvador.

Pero nadie le quitó lo maravilloso a dicha visión, el ave iba lenta, dueña de sí en la proclama de cantar su soledad y reinar en aquellos calores abrasadores.

El campo es esa experiencia gratificante que poco a poco se ha ido olvidando por el crecimiento de las ciudades y la omisión inapelable de todo lo que huela y sepa a tierra, afortunadamente salir a carretera sigue significando “viaje”, movimiento hacia otros lugares, aventuras a lo ignoto y el regreso cierto hacia donde uno viene.

El Salvador tenía ese sabor rural ruborizado por su pequeñez, el país se recorría en cinco o seis horas de occidente a oriente, de San Salvador se llegaba al puerto de La Libertad en treinta minutos y a la frontera con Honduras y Guatemala en dos horas.

Pero yo, y muchos como yo, vivíamos en una ostra confortable e ignorábamos las condiciones injustas y la represión feroz que padecía gran parte de la población, según se manejaba en los medios de comunicación todo lo que sonaba a oposición al régimen era comunista porque “UNO y comunismo son lo mismo”2.

La abuela Ángela contaba historias de cómo el Gral. Hernández Martínez había huido del país disfrazado de mujer en la huelga de brazos caídos y del exterminio de indígenas en Izalco y los que quedaron vivos se escondían de sus coterráneos ladinos, mestizos negando su ascendencia morena, como pasa en gran parte de nuestras tierras en el que decirle “indio” a cualquiera es un insulto feroz y clasista.

Además, se rescataron expresiones del discurso de hace treinta o cuarenta años como oligarquía, burguesía e imperialismo y se mantienen constantes la vileza, la abyección y la impunidad del sistema.

El Salvador de mis recuerdos se ha transformado no sé si para bien o para mal, es una lástima que en un territorio que cabe en la cuenca de un ojo se desborden los odios y se asesine a la esperanza día con día.

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(1) “El cenzontle pregunta por Arlen” de Carlos Mejía Godoy

(2) Slogan de propaganda televisiva utilizado en 1972

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Gabriel Otero
Gabriel Otero
Escritor, editor y gestor cultural salvadoreño-mexicano, columnista y analista de ContraPunto, con amplia experiencia en administración cultural.

El contenido de este artículo no refleja necesariamente la postura de ContraPunto. Es la opinión exclusiva de su autor.

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