jueves, 12 de mayo del 2022
spot_img

El chonte pide agua

¡Sigue nuestras redes sociales!

Tláloc escuchó la súplica del Chonte, ahora pronto lloverá, con micos y pericos como dice mi mamá, rayerías y ráfagas de viento y mucha agua, que en la cosmogonía pipil es bendición para la tierra

spot_img

Por Carlos Francisco Imendia


La tarde a caído, y los inquietos chontes, cenzontles (Turdus Grayi) cantan su mejor repertorio musical, inquietos y sumamente territoriales, mientras la hembra incuba en el nido de las centenarias ramas de un frondoso árbol de mango, la tarde es húmeda y las nubes condensadas, oscuras, con su poderío hídrico que necesitan desahogar.

Su canto atraviesa los jardines y llanos, el canto de la tarde, el pájaro que suplica agua. Desde la antigüedad en las poblaciones nahuas de México y Centroamérica lo han tomado muy en cuenta, sobre todo en el período de traslape climático, en el que se entra la estación lluviosa y termina la época seca, El canto del Cenzontle y el día de la Cruz, Xipe Totec y Tláloc.

Tláloc escuchó la súplica del Chonte, ahora pronto lloverá, con micos y pericos como dice mi mamá, rayerías y ráfagas de viento y mucha agua, que en la cosmogonía pipil es bendición para la tierra y las buenas y abundantes cosechas por venir: Frijol, Chile, maíz, cacao, ayote y algodón. Un indicador sabio que anuncia que el sol asoma y que la tarde llega a su fin. Que apresura el aguacero que es el único capaz de callar su bello canto.

El bosque y las barrancos es su hogar, a pesar que en la actualidad su territorio se va reduciendo por la indiscriminada deforestación de nuestro país, aún tenemos el privilegio de que nuestros oídos se endulcen con sus polígonos en el alba y en el ocaso. Todavía no conocemos un artefacto que pueda reproducir las notas musicales de esta singular ave mesoamericana, lo que si conocemos desde hoy que su canto es histórico, Costa Rica lo adoptó como su ave nacional y lo conocen como el Yiguirro, una canción de los ticos dice:

“Se oye un canto quejumbroro, por el agua suplicante, es un Yiguiro trinando desde un higuerón frondoso”. Pero también los expertos en aves, relacionan su canto con el cortejo y la reproducción, como dato más científico, y dando una explicación lógica, sin embargo en la cosmogonía nahua la naturaleza da el mensaje de los desconocido e indica el tiempo, y lo que acontece, y lo que puede ocurrir. A pesar de todo, la lógica de los pensadores griegos traída por los cristianos, en Mesoamérica y sus habitantes todo parece encajar.

Comparte este contenido en:
Carlos F. Imendia
Comunicador, publicista y mercadólogo salvadoreño; columnista y colaborador de ContraPunto

El contenido de este artículo no refleja necesariamente la postura de ContraPunto. Es la opinión exclusiva de su autor.

spot_img

También te puede interesar

spot_img

Últimas noticias