Por Francisco Martínez.
“…Con este Gobierno no hay esperanza, este Gobierno tiene que irse y entrar un Gobierno que sepa como viven los pobres…”, decía una angustiada, frustrada e indignada ciudadana entrevistada por medios internacionales, el resultado electoral del pasado domingo 17 es la respuesta del electorado boliviano a la desastrosa gestión de la economía, ciudadanos cansados del despilfarro, de la falta de pan, de bienes básicos, así como de diesel y gasolina, y, más de las largas colas que duraban horas, y hasta días, para conseguir combustible.
Que perdiera la izquierda no sorprendió a nadie, era una derrota aceptada y quizá, dada la calma general de las votaciones, hasta asimilada; con madurez y viendo al futuro, el votante castigó al Movimiento al Socialismo MAS, (Eduardo del Castillo candidato oficialista impulsado por el Presidente Luis Arce obtuvo el 3.16 % de los votos) a la Alianza Popular (Andrónico Rodríguez obtuvo el 8.22% de los votos) también, castigó al mismo Evo Morales, que llamó a votar Nulo, en un país donde votar es obligatorio (el 21.8 por ciento de los votos fueron Nulos o en blanco, no se sabe exactamente cuántos de esos lo hicieron siguiendo la consigna evista, aunque Evo lo presumirá cómo su baza de respaldo electoral). El pueblo los borró del Senado y del Congreso.
La sorpresa de la contienda la dieron los votantes al posicionar al candidato Rodrigo Paz con el 32.1 % de los votos, a él que las encuestas lo ubicaban lejos de cualquier posibilidad del balotaje, que no había preparado escenario de celebración, asumiendo que era un participante más, y que sus correligionarios apresuradamente tuvieron que improvisar uno, al conocerse el soto voce de su triunfo en la primera vuelta electoral, que desarrolló una campaña de bajo presupuesto. La ciudadanía lo convirtió, junto a su candidato a la Vicepresidencia el Capitán Edman Lara, en depositarios de la esperanza de los indignados en Bolivia, frente a las élites del capital, del gobierno masista y del chantaje de Evo.
Los bolivianos, mayoritariamente, con su voto de castigo al masismo y de esperanza en Paz y en Lara, han desafiado a los agoreros de izquierdas y derechas, a los que posicionaron en titulares que Bolivia giraba a la derecha, a los que quieren un escenario de confrontación fratricida e irascible para llenar columnas, los electores, el pueblo, ha planteado un llamado urgente a la unidad nacional para sacar a Bolivia adelante, ese es el mensaje. El que lo entienda y lo adopte ganará la segunda vuelta electoral. Ese el reto, ante los bolivianos que tienen Rodrigo Paz y Jorge Quiroga.
Lecciones desde Bolivia:
- Es la economía idiotas… (en nuestro caso fueron las pandillas…. hasta ahora)
- El pueblo es sabio, pero espera siempre más, te acompaña, te defiende, pero se cansa de tolerarte los engaños. No perdona: la soberbia, la arrogancia, la falta de empatía, la incapacidad, ni la corrupción.
- Los tiempos cambian, las expectativas también, las preferencias electorales no son eternas, nuevas generaciones buscarán siempre nuevas soluciones.
- Los partidos hegemónicos, también pueden ser derrotados, el control del poder cambia.
- El liderazgo es clave, y es fundamental un proyecto de nación, apropiado colectivamente y con liderazgos horizontales, adecuándolo constantemente a los tiempos; la autocrítica y la corrección, y la permanente innovación son vitales.
- Un buen gobierno, requiere a los mejores con capacidad y lealtad, para los puestos ejecutivos y la toma de las decisiones políticas. Y, vigílalos como si fueran delincuentes.
- Los rumores, no siempre son solo rumores.
Más allá de izquierdas y derechas obsoletas, es el tiempo de los bolivianos!
1 https://www.youtube.com/watch?v=LpMTd5ekbzk



