Redacción ContraPunto |
El Kremlin advirtió este lunes que Rusia localizará y destruirá las instalaciones donde Ucrania produzca misiles de largo alcance con tecnología británica, después de que el Reino Unido anunciara un nuevo acuerdo de cooperación militar con Kiev durante la conmemoración del 35.º aniversario de la independencia ucraniana.
El régimen del Kremlin advirtió este lunes que Rusia localizará y destruirá las instalaciones donde Ucrania produzca misiles de largo alcance con tecnología británica, después de que el Reino Unido anunciara un nuevo acuerdo de cooperación militar con Kiev durante la conmemoración del 35.º aniversario de la independencia ucraniana.
El primer ministro británico, Andy Burnham, anunció durante su visita a Kiev que Londres permitirá compartir con Ucrania información clasificada sobre componentes británicos utilizados en los misiles de crucero Storm Shadow, conocidos como SCALP en Francia. La medida busca facilitar que Ucrania pueda avanzar en la producción de estos sistemas dentro de su propio territorio, con cooperación británica y francesa.
La respuesta de Moscú fue inmediata. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la decisión británica como una medida que “añade combustible al fuego” y afirmó que Rusia considera extremadamente negativa la participación británica en el desarrollo de capacidades militares ucranianas.
Peskov sostuvo que el apoyo de Londres dificulta los esfuerzos para alcanzar un acuerdo de paz y aseguró que las fuerzas rusas están recopilando información para identificar los lugares donde Ucrania produzca estos misiles y otros equipos militares, con el objetivo de destruir esas instalaciones.
La advertencia rusa se produce mientras Ucrania intenta ampliar su capacidad para fabricar armamento de largo alcance y depender menos de los suministros extranjeros. El anuncio británico contempla el intercambio de información técnica relacionada con componentes de los Storm Shadow y la cooperación con Francia para desarrollar líneas de producción de misiles en territorio ucraniano.
Burnham defendió la decisión de su Gobierno y afirmó durante su visita que el Reino Unido continuará respaldando a Ucrania. El primer ministro británico calificó de ilegítima la guerra iniciada por Rusia y rechazó las amenazas formuladas desde Moscú contra la cooperación militar entre Londres y Kiev.
La tensión se produce además pocos días después de un ataque ruso contra un centro comercial de Kryvyi Rih, en el centro de Ucrania. El ataque ocurrió el viernes 21 de agosto, cuando varios drones impactaron un establecimiento comercial durante el día. Las autoridades ucranianas informaron de al menos 16 personas muertas y más de 130 heridas, incluidos niños.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos señaló que el centro comercial estaba lleno de civiles cuando fue alcanzado y que se produjeron dos impactos con aproximadamente 30 minutos de diferencia. La misión de la ONU indicó que el ataque causó numerosas víctimas civiles y daños en el establecimiento y sus alrededores.
El ataque contra el centro comercial fue condenado por autoridades ucranianas y representantes europeos, mientras la guerra mantiene una intensa campaña de ataques con drones y misiles contra objetivos en ambos países. En los últimos días también se han registrado ataques ucranianos contra instalaciones dentro de territorio ruso.
En ese contexto, el presidente ruso, Vladímir Putin, firmó este lunes un decreto que permite al Estado asumir temporalmente el control de determinadas infraestructuras consideradas vulnerables a ataques con drones. La medida puede aplicarse a instalaciones críticas cuyos propietarios, según las autoridades, no hayan adoptado medidas suficientes para protegerlas.
La disposición abarca infraestructura considerada estratégica para sectores como energía, combustibles, transporte, logística y comunicaciones. El Gobierno ruso sostiene que la medida responde al incremento de los ataques ucranianos con drones contra territorio ruso.
La escalada ocurre mientras los países europeos que integran la llamada Coalición de los Voluntarios reiteran su respaldo a Kiev. Durante la jornada de independencia, Zelenski afirmó que Ucrania quiere alcanzar la paz, pero que no está dispuesta a rendirse ni a renunciar a su soberanía. Reino Unido y Francia, por su parte, anunciaron nuevos compromisos para reforzar las capacidades militares y defensivas ucranianas.
La advertencia de Moscú eleva nuevamente la tensión entre Rusia y los países europeos que respaldan militarmente a Ucrania. El Kremlin considera que el desarrollo de capacidades ucranianas para fabricar misiles de largo alcance representa una ampliación de la participación occidental en el conflicto, mientras Londres sostiene que el apoyo busca fortalecer la capacidad de Ucrania para defenderse frente a los ataques rusos.


