París, Berlín, Roma y Londres califican de “inaceptable” el plan de asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada, mientras Washington prepara nuevas sanciones contra Irán y aumenta su presencia militar en Medio Oriente.
Por Alonso Rosales
Las tensiones en Medio Oriente volvieron a elevarse este jueves 20 de agosto, en una jornada marcada por la condena de cuatro de las principales potencias europeas al proyecto israelí de asentamientos E1, las nuevas amenazas económicas de Estados Unidos contra Irán y el creciente enfrentamiento político y militar entre Israel, Turquía y otros actores regionales.
Francia, Alemania, Reino Unido e Italia calificaron de “inaceptable” la decisión del Gobierno israelí de abrir licitaciones para la construcción de viviendas dentro del proyecto E1, situado en Cisjordania ocupada. El plan es considerado especialmente sensible porque podría afectar la continuidad territorial de un eventual Estado palestino y profundizar la división entre Jerusalén Este y otras zonas de Cisjordania.
Los cuatro gobiernos europeos recordaron que los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados son contrarios al derecho internacional. La condena refleja también una creciente preocupación europea por las consecuencias políticas de una expansión de los asentamientos en un momento en que la región enfrenta una escalada militar.
Washington anuncia una nueva ofensiva económica contra Irán
Mientras Europa cuestiona la política israelí de asentamientos, el presidente estadounidense Donald Trump anunció una ofensiva económica que calificó como “aplastante” contra Irán.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, adelantó que Washington presentará el próximo lunes los detalles de las nuevas medidas y aseguró que se tratará de “las sanciones más duras de la historia” contra Teherán.
Trump, además, amenazó con represalias contra cualquier país que proporcione ayuda o asistencia a Irán, ampliando el alcance potencial de la presión estadounidense más allá de las fronteras iraníes.
Teherán, sin embargo, respondió que las amenazas estadounidenses no conseguirán doblegar al país. El canciller iraní, Abbas Araqchi, sostuvo que la ofensiva económica de Washington también busca desviar la atención de los problemas financieros internos de Estados Unidos.
Irán advierte de armas más destructivas
La confrontación también adquiere una dimensión militar. La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que, si se reanuda la guerra, utilizará armamento con una capacidad destructiva superior a la empleada en enfrentamientos anteriores.
La advertencia se produce mientras permanecen estancadas las negociaciones entre Washington y Teherán y aumenta la presión internacional para evitar una nueva escalada.
Estados Unidos, además, reforzó su presencia militar en la región. El grupo de ataque del portaaviones USS George Washington llegó a Medio Oriente para sustituir al USS Abraham Lincoln, en un movimiento que evidencia la importancia estratégica que Washington continúa otorgando a la región.
Israel y Turquía intercambian advertencias
La tensión también se extendió a Siria. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, acusó al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de involucrar a Turquía en “aventuras peligrosas” en territorio sirio y advirtió que Israel defenderá firmemente su seguridad.
Ankara respondió que no caerá en lo que calificó como una “trampa” tendida por Israel y cuestionó las acciones del Gobierno de Benjamin Netanyahu en Siria.
El intercambio de acusaciones revela otro frente de tensión en una región donde las líneas de confrontación se multiplican y donde cualquier incidente militar puede provocar una escalada mayor.
Pena de muerte y nuevas críticas internacionales
En paralelo, el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, anunció la construcción de una instalación destinada a ejecutar en la horca a palestinos condenados por delitos de terrorismo.
La medida ha generado críticas de organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos, que cuestionan tanto su carácter discriminatorio como las garantías de debido proceso y su compatibilidad con las normas internacionales.
Australia también expresó su indignación por la decisión de Israel de cerrar la investigación penal sobre la muerte de la cooperante Zomi Frankcom y otros trabajadores humanitarios en Gaza.
Una región sometida a múltiples frentes de tensión
La jornada deja en evidencia una situación cada vez más compleja: Europa cuestiona la expansión de los asentamientos israelíes; Estados Unidos endurece su presión económica contra Irán; Teherán amenaza con responder militarmente; Israel y Turquía intercambian advertencias sobre Siria y Washington refuerza su presencia naval en Medio Oriente.
El proyecto E1 se convierte así en un nuevo punto de fricción dentro de un conflicto que ya no se limita a Israel y Palestina. Las decisiones adoptadas en Jerusalén, Washington y Teherán tienen repercusiones sobre toda la región y aumentan el riesgo de que varios conflictos paralelos terminen conectándose en una confrontación de mayores dimensiones.


