Por Alonso Rosales | Periodista y analista internacional
Siria denunció este sábado como una “violación flagrante” de su soberanía un ataque con dron israelí contra un vehículo en la localidad de Beit Jinn, al suroeste de Damasco y próxima a los Altos del Golán. El ataque dejó al menos una persona herida y representa, según las autoridades sirias, la segunda agresión israelí contra territorio sirio en una semana.
La nueva escalada ocurre en un contexto de creciente tensión regional, marcado por las operaciones militares israelíes en Siria y Gaza, las amenazas entre Irán y Estados Unidos y las disputas diplomáticas que involucran a Turquía.
Israel justifica sus operaciones en Siria
El Gobierno israelí sostiene que sus acciones militares responden a necesidades de seguridad y a información de inteligencia sobre posibles amenazas contra sus fuerzas y sus fronteras.
Israel afirmó además que informó previamente a Estados Unidos sobre su intención de bombardear el aeropuerto militar de Abu Duhur, cerca de Idlib, pero que decidió actuar después de no recibir respuesta de Washington.
Según la versión israelí, el ataque estuvo relacionado con información que apuntaba a un posible despliegue de tropas turcas en la zona. Sin embargo, Turquía y Siria negaron que existiera ese plan, aumentando las dudas sobre las razones que llevaron a Israel a realizar el bombardeo.
Damasco considera que este tipo de operaciones constituyen una violación de su integridad territorial y advierte sobre el riesgo de que los ataques israelíes profundicen la inestabilidad en el país.
Turquía pide una orden de captura contra Netanyahu
La tensión diplomática también se ha trasladado al terreno internacional. Turquía solicitó a Interpol una notificación roja contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en relación con la interceptación de una flotilla humanitaria que se dirigía hacia Gaza.
La petición representa una nueva escalada en el enfrentamiento político entre Ankara y el Gobierno israelí.
Israel, por su parte, ha respondido con fuertes ataques verbales contra el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, a quien calificó de “dictador antisemita”.
El enfrentamiento entre ambos gobiernos se produce mientras Turquía intenta reforzar su posición diplomática en relación con Gaza y las operaciones militares israelíes en la región.
Un palestino muere en un ataque en Gaza
La violencia tampoco se detuvo en la Franja de Gaza. Un ataque con dron israelí contra una vivienda en Deir al Balah, en el centro del enclave, provocó la muerte de Sharif al Hassanat, de 44 años, y dejó a otra persona herida, según fuentes médicas palestinas.
El Ejército israelí aseguró que el fallecido era un comandante del brazo armado de Hamás y que constituía una “amenaza inmediata” para sus tropas.
El ataque ocurre pese al alto el fuego vigente desde octubre de 2025. Israel mantiene que puede realizar operaciones militares cuando identifica amenazas inmediatas contra sus soldados.
Irán reabre parcialmente el paso por Ormuz
Mientras la tensión aumenta en el Levante, Irán autorizó el tránsito de varios petroleros iraquíes por el estrecho de Ormuz, después de reiteradas gestiones diplomáticas de Bagdad.
La decisión tiene especial importancia por el peso estratégico del estrecho, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo.
Irán también enfrenta nuevas presiones económicas de Estados Unidos. Teherán acusó a Washington de intentar ejercer una “soberanía extraterritorial” mediante las nuevas sanciones que Estados Unidos prevé anunciar el lunes y que podrían afectar tanto a Irán como a algunos de sus principales socios comerciales, entre ellos China.
South Pars avanza en su recuperación
En paralelo, Irán informó que las reparaciones de la refinería correspondiente a la fase 14 de South Pars alcanzaron aproximadamente el 70 % de avance.
La instalación sufrió daños durante un ataque israelí en junio de 2025. Las autoridades iraníes aseguran que los trabajos deberían concluir antes de finales de 2026, permitiendo reincorporar plenamente la infraestructura al sistema de producción.
Una región bajo creciente presión
Los acontecimientos de las últimas horas muestran que el conflicto en Medio Oriente continúa extendiéndose más allá de los enfrentamientos directos entre Israel y sus adversarios.
Siria denuncia incursiones israelíes; Turquía busca utilizar los mecanismos internacionales contra Netanyahu; Irán desafía las nuevas sanciones estadounidenses y mantiene una posición estratégica sobre el estrecho de Ormuz; mientras Gaza continúa registrando ataques pese al alto el fuego.
La combinación de operaciones militares, presión diplomática, sanciones económicas y disputas por el control de espacios estratégicos mantiene a Medio Oriente en un escenario de alta tensión, donde cualquier nuevo incidente podría provocar una escalada de mayores dimensiones.


