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viernes, 14 de mayo del 2021

Revés de los malos políticos ante la historia

¿Sabrán los malos políticos/diputados que la historia es única y fiel  y que, en su momento, registrará sus nombres con tinta indeleble, como mal testimonio nacional? ¿Les interesará algo la repercusión moral que, de por vida, afectará a su familia? o ¿será que con tal de gozar la buena/mala vida de hoy, el futuro les interesa un pepino? 

Las respuestas serán obvias, mientras los políticos/diputados -con contadas excepciones- continúen más empeñados cada vez en seguir captando la antipatía del pueblo, con actuaciones cuestionables y antipopulares, sin percatarse -o sin importarles- que el dedo acusador de la historia, escribirá su nombre -tristemente célebre- en las páginas que dedica a los malos personajes del mundo.

Se puede pecar de ignorancia o malicia -o de ambas- pero en la presente realidad de El Salvador, es evidente que cada político “sí sabe lo que hace”; y, por tanto, no le van ni le vienen los posibles riesgos de juicios por corrupción, especialmente por enriquecimiento ilícito, ni los cuestionamientos populares por componendas bajo la mesa, ni siquiera por someter a escarnio a su familia.

Contrario al sabio que no dice todo lo que piensa, pero sí piensa todo lo que dice, los malos políticos/diputados al decir todo lo que piensan, caen en graves contradicciones, alientan alianzas perversas, promueven el desafecto entre sus mismos compañeros de viaje, y hasta comprometen no solo a su persona, sino también a su familia y a su partido político, porque son exabruptos que resultan falaces, impropios, desfasados, ofensivos y hasta peligrosos. Y lo peor, cuando se les demanda y persigue por una u otra de estas causas, su autodefensa más pueril es que todo corresponde a “persecución política”, cuando ¿acaso su papel y el de su organismo no es de suyo, esencialmente político? Un ardid que ya no cala…

Son tantos los casos sobre el accionar negativo de los políticos. Y más, de los diputados y sus dirigentes, por ser las cabezas más visibles de la política nacional. Un caso puntual, por absurdo y actual: la pretensión del presidente del COENA, Gustavo López D., de enjuiciar y quitar el fueron al presidente de la República, Nayib Bukele por un caso netamente personal, afirmando falsamente que contaba con 43 votos, cuando la mayoría de diputados -incluyendo a algunos de su partido- lo negaron rotundamente. Y ¿cómo no? Si, por ser un caso personal, además de absurdo, es una afrenta al pueblo, a través de la Asamblea Legislativa.

Con toda razón, al caso le han llovido desaprobaciones y hasta indignación. Muchos fundadores y correligionarios de su partido, sus bases en el interior del país, no comparten la posición de López D. Igual, varios diputados y otros funcionarios, han sido severos críticos de tal pretensión del presidente del COENA. El diputado Zablah, calificó esa actitud como la de un “descerebrado”. “Ideas trasnochadas…”, calificó el diputado Ponce.

Algunos medios de comunicación, por su parte, han hecho su trabajo, como La Prensa Gráfica, al publicar: – “El diputado del PCN Francisco Merino aseguró que el presidente de ARENA, Gustavo López, buscó apoyo del PCN para que voten a favor de quitarle el fuero al presidente de la república, Nayib Bukele, para que responda a la demanda por difamación y calumnia que interpuso en la Cámara Segunda de lo Penal. “Para que comprendan el nivel de LOCURA de Gustavo López votar para desaforar al Presidente Nayib Bukele, escribió Merino en Twitter”. (LPG, diciembre 7 de 2019. Pág. 24).

Este de López D. es uno de entre mil casos tristes en el escenario socio- político nacional. Pero, tampoco es el más emblemático, hay otros de igual o peor ofensa a la dignidad e inteligencia de los salvadoreños. No es el primero y, sin duda, no será el último. Por eso -con más que justificada razón- siempre tendrá razón de ser la inevitable pregunta: -¿sabrán los malos políticos/diputados que la historia es única y fiel y que, en su momento, registrará sus nombres con tinta indeleble, como mal testimonio nacional?  A saber…

Renán Alcides Orellana
Renán Alcides Orellana
Académico, escritor y periodista salvadoreño. Ha publicado más de 10 libros de novelas, ensayos y poemas. Es columnista de ContraPunto

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