Por peticiones de los abogados defensores, la Cámara Segunda de lo Civil de la Primera Sección del Centro, informó este lunes que la audiencia probatoria contra el expresidente Mauricio Funes, su hijo Diego Funes Cañas y la exPrimera Dama Vanda Pignato, fue reprogramada para el próximo 17 de enero a las 10 de la mañana; los demandados enfrentan el proceso por el supuesto enriquecimiento ilícito en perjuicio del Estado de El Salvador.
La decisión de las magistradas de reprogramar la diligencia tiene como base argumentos y peticiones de los abogados defensores, quienes informaron la imposibilidad de estar presentes el 4 de enero, fecha en que la Cámara había señalado, porque coinciden con otras audiencias que ya tenían programadas.
Al momento de fijar la fecha original, se conoció que la defensa del exmandatario ofreció prueba testimonial para esta etapa del proceso, por lo que no se descarta que Funes regrese al país.
Al respecto, el exmandatario expresó por medio de sus redes sociales, estar preparados para enfrentar el proceso en su contra.
“Estamos seguros que demostraremos que no hubo enriquecimiento ilícito”, dijo, aunque no aclaró si asistirá personalmente a la audiencia.
El expresidente Funes, quien fungió en el periodo 2009 -2014, es demandado por enriquecimiento ilícito por la Fiscalía, acatando resolución de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que resolvió declarar la existencia de indicios de enriquecimiento ilícito por no justificar un incremento patrimonial por $ 552,669.
Así también fue demandada la exPrimera Dama, en calidad de conyugue del exfuncionario, por la cantidad de $57,060 con las que canceló seis cuentas, mientras que su hijo por el monto $118.600. Lo anterior con base a las declaraciones juradas de patrimonio presentadas en la Sección de Probidad.
En esa ocasión la corte en pleno ordenó abrir un juicio por este delito y designar a dicha cámara para tramitarlo, mientras tanto esta instancia ordenó inmovilizar cuentas corrientes a nombre del exmandatario y restringir las trasferencias a terceros, entre otras diligencias.
Desde el 2 de septiembre, el expresidente Funes es refugiado político junto a su pareja, Ada Mitchelle Guzmán y su hijo Diego Funes, al considerarlos perseguidos políticos en El Salvador.