miércoles, 11 de mayo del 2022
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RED: transiciones, risas y sutilezas

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Red: "La protagonista entra a la complicada transición juvenil con los conflictos personales, redescubrimiento individual y afianzamiento de sentimientos": Wilmar H. Castillo

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Por Wilmar Harley Castillo Amorocho


Sobre el estreno de la película RED, dirigida por Domee Shii, fui escéptico en un primer momento. Mis amigas y pareja coincidían en que era bonita y buena, aún así no me convencí hasta que la ví y debo reconocer que me gustó tanto en lo cinematográfico como en su historia, dos factores que conectan inmediatamente con el público joven o adulto. Como siempre he dicho en mis artículos sobre películas, una vez más trataré de no filtrar información que desanime a ver RED sino por el contrario, contribuya a sumar más corazones al séptimo arte.

La historia y cultura china son el protagonista. Aunque Meilin y su familia viven en Toronto, Canadá, tienen en su casa y vecindario una parte de China cuya sensación de vivir en él aparece al cruzar la acera. La protagonista entra a la complicada transición juvenil con los conflictos personales, redescubrimiento individual y afianzamiento de sentimientos que contribuyen a la subjetividad que regirá de ahí en adelante, de la mano de sus amigas que desde el inicio de la cinta, son su respaldo y espacio seguro.

La menstruación, el gusto por los chicos, los gustos musicales y las amigas chocan de frente con una mamá que ve en ese mundo vigente, maldad y caos para su bebé. Entran en conflicto dos marcadas formas de ver la vida, nacidas en contextos distantes, la primera crece alrededor de solidas tradiciones y restricciones frente a la segunda que bebe más del mundo occidental en constante imposición. La historia se desarrolla en el segundo año del siglo XXI, donde nace la Unión Europea, las Torres Gemelas han sido destruidas y desde sus escombros empieza un régimen mundial de “guerra preventiva” impuesto por Estados Unidos y en Nuestra América la economía ahoga a las gentes con impuestos y reformas fiscales. No pierda de vista este contexto.

Entre los escamoteos de Mei y sus amigas para controlar al panda rojo, buscar dinero para comprar las entradas al concierto de 4-Town, la mamá Ming Lee, también está encima de su hija para ayudarla, según ella, en su “transición de niña a mujer” que implica también suprimir al panda rojo de su vida, porque según la tradición familiar, es un ser peligroso e incontrolable. Este aspecto de la cultura familiar representa la raíz del conflicto hija-madre, donde los siglos de autoridad de la Piedad filial china tambalean por la conducta rebelde innata de la juventud.

En esta raíz del conflicto quiero destacar que la película logra dar un giro paradójico, porque Mei (la generación nueva de la familia) enfrenta la tradición castradora del panda rojo, logrando cortar esa práctica impuesta desde la abuela. Lo paradójico está en que Mei se conecta con Son Yee, guardiana de los pandas rojos en la familia Lee, y símbolo del templo de la familia de Mei, quien le demuestra lo correcto de vivir con su espíritu panda. La protagonista quita toda la mugre puesto encima sobre la raíz cultural de su familia para mostrarla nuevamente como es, bajo la forma del panda rojo, un ser amoroso y tranquilo en las manos de una joven que prioriza los “ángulos buenos” de su personalidad.

La confianza es un criterio importante para que el diálogo inter-generacional dé sus mejores frutos, que trae consigo reconocer la validez de la subjetividad que la generación nueva está formando sin perder su conexión con el pasado, no se cae así en la negación del sujeto sino en su reconocimiento que potencia las facultades que trae consigo, acordes al contexto histórico vigente. ¿recuerda el contexto mundial del 2002? Pues esta historia y su conflicto tiene que ver con ese periodo que vino con el actual siglo.

Aunque resalto el giro paradójico de Mei con su tradición familiar, no me parece inocente para el contexto histórico mencionado. La mal llamada “Globalización” fue el eufemismo que encubrió la estrategia de invadir los territorios del sur mundial parte de las empresas transnacionales, agudizando la injusticia y miserias de la división internacional del trabajo Norte-Sur. Para justificar este orden mundial se impuso la idea de que todas las comunidades del planeta se conectarían y serían una sola patria, sin fronteras ni limitaciones que obstaculicen la felicidad colectiva. Entonces todos y todas caben sin distinción ni exclusión, son reconocidas todas las culturas y perspectivas del mundo; la Tolerancia se profundizó a tal punto que la condición de ricos y empobrecidos se borraría mágicamente.

Por eso un ejemplo de esta globalización es que un panda rojo oriental comparta silla en el colegio con jóvenes afro, musulmanes, occidentales; compre comida en el supermercado del barrio sin que los vecinos se espanten e incluso sea la figura principal en el negocio familiar. Otro elemento que va en el mismo sentido del tierno osito es la banda 4-Town del que las y los jóvenes son locamente fans al punto de llenar estadios para verlos cantar y bailar, no se me haría extraño que la banda represente la cultura de masas traída desde el norte mundial, posicionándose como icono musical de la joven generación que crecerá criada por la Globalización.

Se me aguó el ojo en varias ocasiones con RED, me identifiqué con los conflictos entre Mei y su mamá porque son los vividos en esa etapa de rebeldes actos contra lo establecido en la familia y la sociedad. Me sorprendió el lenguaje audiovisual, el manejo del humor, la evocación del anime infantil, el avance impresionante en la tecnología digital para lograr detalles fascinantes en las texturas de los personajes y sus movimientos, un digno trabajo de una directora ganadora del Oscar al mejor cortometraje animado.

Así mismo, la rebeldía juvenil y la conexión radical con el pasado encarnada en la protagonista no traspasa determinados límites sociales, económicos y políticos que la Globalización estableció sobre principios del estilo de vida occidental, como la familia y el modelo económico capitalista que sutilmente naturaliza Pixar.

Wilmar Harley Castillo
Comunicador social, especialista en Política Pública para la Igualdad; comunicador de la Coordinadora Nacional Agrario de Colombia. Columnista y comunicador de ContraPunto

El contenido de este artículo no refleja necesariamente la postura de ContraPunto. Es la opinión exclusiva de su autor.

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