Por Alonso Rosales
Qatar aseguró este martes que las gestiones diplomáticas para poner fin a la confrontación entre Estados Unidos e Irán han entrado en una “fase muy avanzada”, en una declaración que alimenta las expectativas de una posible desescalada en Medio Oriente, aunque las autoridades iraníes continúan negando que existan negociaciones directas con Washington.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, Majed al-Ansari, afirmó que los mediadores han logrado avances significativos en los contactos destinados a reducir las tensiones entre ambos países. Sin embargo, Teherán insistió en que únicamente mantiene conversaciones con Omán relacionadas con la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y rechazó las afirmaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien sostuvo que ya se desarrollan negociaciones bilaterales.
Las declaraciones de Doha tuvieron un impacto inmediato en los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent registró una caída superior al 2 %, impulsado por la expectativa de que un eventual acuerdo permita restablecer el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más importantes del mundo para el transporte de petróleo. No obstante, la navegación continúa siendo altamente riesgosa y, según los reportes, un nuevo buque fue atacado mientras intentaba cruzar la zona.
En paralelo, Qatar responsabilizó a Israel de retrasar la implementación del denominado plan de paz para Gaza. Según Doha, el incremento de las operaciones militares israelíes durante los últimos días busca “desbaratar” los esfuerzos diplomáticos impulsados por los países mediadores y respaldados por la Administración Trump.
Las diferencias entre Washington e Israel también parecen hacerse más evidentes. Aunque el presidente Donald Trump anunció recientemente que Hamás habría aceptado un proceso de desarme dentro de un acuerdo más amplio para Gaza, el Gobierno israelí ha expresado fuertes reservas sobre ese planteamiento y mantiene una intensa campaña militar sobre el enclave palestino.
Mientras tanto, Israel y Líbano celebran en Roma la séptima ronda de conversaciones para alcanzar un acuerdo integral de alto el fuego. Las negociaciones cuentan con la mediación de Estados Unidos, que busca consolidar un mecanismo de seguridad permanente en la frontera entre ambos países.
En otro frente de preocupación, un informe de Reuters reveló que Estados Unidos habría utilizado prácticamente la totalidad de sus misiles de precisión de largo alcance durante la guerra contra Irán. De confirmarse, esta situación podría reducir temporalmente la capacidad operativa del Pentágono para responder a nuevos escenarios de conflicto de alta intensidad, obligando eventualmente al empleo de operaciones aéreas tripuladas con mayores riesgos.
La situación en Medio Oriente continúa siendo extremadamente volátil. Aunque los mensajes emitidos por Qatar y funcionarios estadounidenses apuntan hacia una posible salida negociada, la negativa de Irán a reconocer conversaciones directas con Washington y la persistencia de los enfrentamientos en Gaza mantienen un alto grado de incertidumbre sobre la evolución de la crisis regional.


