miércoles, 11 de mayo del 2022
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Prevén quiebra de economía salvadoreña tras desplome de bitcoin

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El Salvador hizo la criptomoneda de curso legal el año pasado, pero desde entonces ha seguido cayendo, lo que genera preocupación sobre si podrá cumplir con su próximo pago de deuda.

Artículos de El País y Libre Mercado, ambos de España, proyectan una situación apocalíptica en la economía salvadoreña producto a la caída estrepitosa registrada por el bitcoin, criptoactivo adoptado como moneda salvadoreña en 2021.

En su nota, la periodista y analista económica, Patricia Malagón, indica que el problema de esta adopción se está viendo reflejada en un posible impago de un bono de 800 millones de dólares que vence en enero del año 2023.

Malagón se apoya en los citado en febrero de este año por el Fondo Monetario Internacional.

“La adopción del bitcoin como moneda de curso legal se financia íntegramente mediante dinero público, a través de un fideicomiso. Si el precio del bitcoin se desploma, los recursos del fideicomiso podrían agotarse rápidamente. El gobierno, para seguir garantizando la convertibilidad entre el bitcoin y el dólar de EEUU, debería financiar el fondo fiduciario con recursos adicionales o mediante la emisión de deuda”, detalla el FMI en su publicación.

La adopción de Bitcoin por parte de Nayib Bukele no fue en el mes de junio, fue hasta septiembre que Bukele en nombre del país compró sus primeros bitcoins. En aquel momento, el precio oscilaba entre los 46.000 y los 53.000 dólares (43.450 euros y 50.000 euros) frente a los 33.000 actuales (31.000 euros).

“Con toda esta situación, los precios de la deuda salvadoreña se han hundido más de un 15% durante el pasado mes de abril, una situación tan solo superada por Ucrania. La firma de valoración Fitch Ratings ha bajado la calificación de la deuda hasta CCC, la peor calificación posible. Esto hace ya no solo que para El Salvador se haya complicado el acceso al mercado del crédito para poder financiarse, sino que pone contra las cuerdas al país. De hecho, los inversores temen el impago del bono mencionado anteriormente”, expone Malagón.

Por otro lado, las negociaciones con el FMI para recibir un nuevo préstamo están estancadas debido a que el organismo insta a El Salvador a abandonar esta transición hacia una criptoeconomía.

Por el momento, el país americano ha decidido paralizar la emisión de los llamados “bonos volcán”, que iban a ser emitidos usando blockchain y cuyas ganancias iban a ir destinadas a la compra de más bitcoin. Además, toda esta situación está provocando una gran tensión social contra el presidente del país, Nayib Bukele que defiende el bitcoin tras haber adquirido 500 monedas a un precio de 30.744 dólares (29.163,5 euros) cada una, casi un 55% por debajo del valor máximo registrado por la criptomoneda.

Bukele ha asegurado que seguirá adelante con su plan de emitir 1.000 millones de dólares (949 millones de euros) en bonos bitcoin para financiar la construcción de la Bitcoin City, un espacio libre de impuestos que espera desarrollar en la costa del país. No obstante, los bonos en dólares del país centroamericano parecen vivir una realidad paralela a los planes del presidente.

Mientras tanto, El País a través de las manos de Isabel Cota, sostiene que el experimento salvadoreño para hacer el bitcoin como moneda de curso legal se ha topado con un muro.

Esto como consecuencia de la caída de los mercados globales provocada por la incertidumbre de la guerra en Ucrania, el aumento de la inflación y la decisión de la Reserva Federal de EE.UU. de subir los tipos de interés, el precio de la criptomoneda más popular del mundo se ha desplomado más de un 50% desde su máximos históricos.

Y con él, también los bonos del gobierno de El Salvador , que cotizan al 40% de su valor original, mientras los inversionistas comienzan a dudar si el país podrá cumplir con su próximo pago de deuda.

Fitch Ratings, una agencia estadounidense de calificación crediticia, advirtió en un informe : “La adopción generalizada de bitcoin se ha visto limitada por su inherente volatilidad de precios, la baja inclusión financiera del sector bancario nacional y la falta de una amplia disponibilidad de Internet”.

A pesar de su baja adopción entre la población, la decisión de hacer de bitcoin moneda de curso legal tuvo un impacto inmediato en el país centroamericano. El Fondo Monetario Internacional (FMI), que podría brindar financiamiento para ayudar al gobierno de Bukele a cumplir con su próximo pago de deuda externa en enero de 2023, instó al país a eliminar el bitcoin como moneda de curso legal, ya que esto expone las arcas del Estado a la volatilidad de los precios de la criptomoneda. . La insistencia de Bukele en mantenerlo como moneda de curso legal complicó sus negociaciones con el FMI.

Los altibajos del mercado, junto con el debilitamiento de las instituciones en El Salvador , llevaron a varias agencias de crédito a rebajar la calificación del país, que es ampliamente utilizada por el mercado para evaluar la probabilidad de incumplimiento de la deuda. Una calificación baja significa que el gobierno tiene que pagar a los acreedores tasas de interés más altas, ya que se considera de mayor riesgo. Mientras que una calificación crediticia de CCC, descrita como “basura” en la industria, impide que un país acceda a los mercados globales para emitir más deuda. En febrero, Fitch rebajó la calificación de El Salvador a este nivel, mientras que la agencia crediticia Moody’s tomó la misma decisión en mayo.

En un comunicado , Fitch explicó: “La rebaja refleja mayores riesgos financieros derivados de una mayor dependencia de la deuda a corto plazo, un pago de $800 millones en Eurobonos con vencimiento en enero de 2023, un déficit fiscal aún alto, alcance limitado para financiamiento adicional en el mercado local, incertidumbre acceso a financiamiento multilateral adicional y financiamiento del mercado externo debido a los altos costos de endeudamiento”.

La firma agregó que se espera que la deuda con respecto al producto interno bruto (PIB) aumente al 86,9% en 2022, “aumentando las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo”.

“En opinión de Fitch, el debilitamiento de las instituciones y la concentración de poder en la presidencia han aumentado la imprevisibilidad de las políticas, y la adopción de bitcoin como moneda de curso legal ha agregado incertidumbre sobre el potencial de un programa del FMI que desbloquearía el financiamiento para 2022-2023”, dice el informe. fijado.

Por su parte, Moody’s advirtió en mayo que “incluso si el gobierno encuentra una manera de manejar las presiones de financiamiento a corto plazo del próximo vencimiento de bonos de 2023, la opinión de Moody’s es que el soberano continuará enfrentando presiones de financiamiento que comprometerían su capacidad de servicio. sus compromisos de deuda en su totalidad”.

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Carlos Francisco Hernández
Periodista y redactor de ContraPunto. Especialista en temas políticos, sociales y judiciales
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