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sábado, 15 de mayo del 2021

Pospolí­tica y “nueva polí­tica”

Cómo funciona el multiculturalismo y la posverdad

Polí­tica

Las reivindicaciones estructurales de los movimientos sociales siguen remitiéndose a la totalidad de la clase social. Son reivindicaciones de clase que privilegian la economí­a por encima de la cultura porque aquélla condiciona a ésta en última instancia, a pesar de la autonomí­a relativa de los desarrollos culturales. La conformación clasista de la sociedad determina que la polí­tica sea la disputa del poder como expresión de la lucha de clases. Así­, las reivindicaciones grupales especí­ficas adquieren una dimensión universal al formar parte de una lucha contra la totalidad del poder constituido como clase. Este poder suele ceder ante reivindicaciones especí­ficas, pero no ante la reivindicación estratégica, universal, de clase.

Pospolí­tica

La atención que el poder le presta a las reivindicaciones especí­ficas viene en forma de gestión administrativa de los problemas sociales. Con ello borra del imaginario colectivo la dimensión universal, clasista, de las reivindicaciones especí­ficas, pues la supuesta solución de éstas queda en manos de “expertos” que enfocan los problemas sociales como meramente técnicos, y les dan soluciones técnicas que aseguran que estas reivindicaciones sigan existiendo sólo como “quejas” de grupos atomizados que ven la solución de sus conflictos culturales a largo plazo. A este giro neoliberal posmoderno del concepto moderno de polí­tica se le llama pospolí­tica. Y su función primordial es la de desactivar la dimensión universal, de clase, de las reivindicaciones de los movimientos sociales, con lo cual desactiva la lucha polí­tica y la sustituye por un simulacro de la misma en la que algo cambia para que todo siga igual.

Multiculturalismo

El multiculturalismo es el vehí­culo encargado de desplazar el enfoque estructural de las reivindicaciones populares hacia uno culturalista, haciendo de la cultura y las ideologí­as las “causas” de los problemas estructurales (como en el caso de la “lucha contra la corrupción”). Este desplazamiento de lo estructural a lo supraestructural como “causa” de los problemas sociales es una distorsión intencionada de la verdad: una posverdad.

Posverdad

La posverdad es la manipulación deliberada de emociones y creencias para lograr opiniones colectivas determinadas. Sustituye intencionalmente el hecho ―¬la verdad―¬ por la manera como se lo ve desde creencias y culturas, y así­ da la “noticia”. Más allá (pos) de la verdad, privilegia la opinión sobre el análisis apelando a la emocionalidad de un sujeto “educado” en la pospolí­tica y las falsas noticias. Su reino son las redes sociales.

A la pospolí­tica, el multiculturalismo y la posverdad las financia y propaga la cooperación internacional. Los neoliberales y ciertos exaltados “de izquierda” le llaman a este bonito combo: “nueva polí­tica”.

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http://www.mariorobertomorales.info
Mario Roberto Morales
Mario Roberto Morales
Escritor, periodista y catedrático guatemalteco; ha sido Premio Nacional de Literatura de Guatemala. Ha escrito novelas, cuentos y ensayos

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