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jueves, 28 de octubre del 2021

Los salvadoreños eligieron a través del sufragio la Tercera Vía

En las recientes elecciones del 28 de febrero, los salvadoreños escogieron la Tercera Vía, que se convirtió en la alternativa para encausar al país hacia el crecimiento económico y al desarrollo social.

Se rompió el bipartidismo de la derecha representada por le partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y la izquierda por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Ambos partidos acogieron a la corrupción como política de Estado, con el agravante que el FMLN se convirtió en derecha. De tal forma, que votar por uno de los dos no hacía la diferencia.

Desde el punto de vista de la teoría política, al gobierno de Nayib Bukele no se puede ubicar o tipificar con la tipología clásica ideológica, porque va más allá, está encima de esta contradicción ideológica que tiene a su base por lo general la extracción socio-económica. Es decir, que no se le puede tipificar como oligárquico o proletario.

Esta Tercera Vía no tiene antecedentes ni manual, se está construyendo en El Salvador, a través de los hechos, es un gobierno que tiene el apoyo de la oligarquía de servicios que denominamos millennials o posmodernista, sus abuelos son la oligarquía terrateniente y sus padres la oligarquía financiera.

Para la oligarquía millennials el desarrollo de la infraestructura, la seguridad, la modernización de la educación y de los servicios básicos son fundamentales para el desarrollo de sus negocios comerciales y de servicios, porque le abre el mercado interno y contará con mano de obra calificada, además, que la estabilidad política beneficia la economía, la profundización de la democracia le da seguridad jurídica a la propiedad privada.

Para los millennials, gobiernos corruptos son fenómenos no solo del pasado, sino que son contraproducentes para su expansión y mayor consolidación de sus intereses económicos, comerciales y financieros. Lo que significa que el partido del nuevo capital salvadoreño ahora es el Partido Nuevas Ideas (NI).

Por el lado, del sector del movimiento social y de la izquierda tradicional se han quedado sin banderas de lucha que enarbolar, se desvaneció el enemigo contra quien protestar. Porque el gobierno del NI ha priorizado a la persona humana en su política de Estado, por ejemplo, en la salud, educación, reactivación de la economía y del agro.

Incluso el presidente Nayib Bukele acaba de terminar una cruzada en la defensa de los derechos e intereses de los más vulnerables económicamente contra la oposición férrea, antipatriótica y antidemocrática de la Asamblea Legislativa controlada por los partidos políticos tradicionales.  Lo que significa que el partido de los millennials de extracción socio-económica baja su partido ahora es el Nuevas Ideas (NI).

La Tercera Vía es difícil de comprender porque cómo es posible que intereses históricamente contrapuestos, ahora se unen a través de la figura del presidente Nayib Bukele y el partido NI; este instituto político en mención, ahora es el partido de los ricos y de los pobres, porque ambas clases sociales son beneficiadas con las políticas públicas, gobernanzas y decretos ejecutivos.

La Tercera Vía no tiene a la base el factor ideológico, sino el ético, y han adoptado el valor de honestidad como el principal. El dinero alcanza, cuando nadie roba.

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