sábado, 14 de mayo del 2022
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Literatura, guerra y paz.

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"Para reducir las guerras es necesario crear incentivos para la paz. El libre comercio contribuye a reducir las guerras al hacer a las diferentes sociedades más interdependientes económicamente": Mario Mejía

Por Mario Mejía.

El tipo de cerebro que miles de siglos de evolución otorgó al ser humano, lo hace proclive a ser una especie guerrera. La guerra existe desde tiempos inmemoriales. Entre las causas universales de la guerra tenemos los conflictos territoriales, conflictos por el control de recursos y conflictos religiosos e ideológicos.

La esclavitud nació de la guerra, cuando ciertos pueblos descubrieron que les convenía más convertir a sus rivales en esclavos que en exterminarlos. El deseo de obtener esclavos se vuelve en un poderoso incentivo para hacer la guerra.

Grandes imperios se forjaron por medio de guerras y otras estrategias. Nunca olvidemos que en el siglo XIII D.C Gengis Kan construyó un poderoso imperio que abarcaba del lejano oriente asiático hasta las cercanías de Europa oriental. Hizo la guerra para lograrlo, y entre sus atrocidades está el haber acabado con miles y miles de vidas humanas en Bagdad y Merv. En la tercera guerra púnica, Roma logra destruir a Cartago. Esto significó un peldaño más en la expansión imperial de los romanos.

La convicción de que se tiene un mandato divino y una moral superior para gobernar a todos los seres humanos del mundo conocido, es otro poderoso incentivo para hacer la guerra en pro de la construcción de un imperio. Esta convicción la tuvo el imperio chino de la antigüedad y otros imperios de la historia.

Ejemplos de guerras con significado religioso, lo podemos ver en las guerras floridas que hacían ciertos pueblos indígenas para obtener víctimas para el sacrifico. Y las guerras que realizaban antiguos pueblos greco romanos, en donde invocaban el favor de sus dioses antes de entrar en batalla.

La literatura épica es la que glorifica la guerra y a personajes que participan en ella. De hecho, la guerra fue uno de los primeros incentivos para crear literatura. Obras literarias como la Biblia, El Cantar de Roldán y La Ilíada, nos reflejan la crueldad de las guerras de hace siglos. Literatos, filósofos y otros pensadores creían que la guerra es algo positivo. Que la guerra produce prosperidad nacional, salva al Estado, contribuye al progreso y eleva la mente y el carácter de un pueblo.

Vemos que, la guerra ha sido vista durante gran parte de la historia, como parte integral de la vida, como algo mágico religioso, como algo necesario para cultivar virtudes y como algo para obtener riquezas. La guerra ha sido la regla general y la paz una excepción.

Parece ser que, la idea de que la guerra debe ser abolida, es una idea moderna. El tratado de Versalles tras la primer guerra mundial, los juicios de Núremberg tras la segunda guerra mundial y la Declaración universal de los Derechos humanos, son una muestra de los intentos de la modernidad por hacer ver que la guerra no debe ser una opción política, salvo quizás en casos muy pero muy excepcionales,

Para reducir las guerras es necesario crear incentivos para la paz. El libre comercio contribuye a reducir las guerras al hacer a las diferentes sociedades más interdependientes económicamente .Reconocer que todos los seres humanos poseemos los mismos derechos naturales, también es un incentivo para la paz.

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Mario Mejía
Artista salvadoreño y columnista de ContraPunto
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