Redacción ContraPunto
El partido de izquierda FMLN, dirigido por Manuel “El Chino” Flores, anunció este lunes que participará en las elecciones generales de 2027. La decisión fue aprobada durante la 45° Convención Nacional Ordinaria, desarrollada el domingo en San Francisco Javier, Usulután Oeste. El mensaje central del encuentro fue claro: el partido no abandonará “ningún espacio de lucha”.
“Incluso en las adversidades, no podemos ser cobardes”, declaró Flores, reafirmando que el FMLN competirá en las tres elecciones: presidenciales, legislativas y concejos municipales, tras la reforma constitucional que homologó todos los comicios para 2027 reduciendo el período presidencial a tres años.
Flores aseguró que la militancia y la ciudadanía deben tener disponible el “instrumento llamado FMLN”. En ese marco, anunció una decisión que rompe con la tradición interna: ciudadanos no afiliados podrán competir como candidatos bajo la bandera del partido, aplicando el artículo 28 del estatuto referente a la política de alianzas.
“El Frente es un partido que promueve la democracia participativa. Debemos quitar los candados que nos alejan de la gente. El Frente es un instrumento del pueblo y se lo entregamos al pueblo”, afirmó. Con ello, el requisito histórico de afiliación para optar a una candidatura dejará de aplicarse.
Alianzas por territorio y autonomía departamental
La Convención autorizó que las alianzas y coaliciones se definan según la realidad de cada circunscripción. Es decir, cada departamento podrá decidir con quién construir acuerdos sociales, populares, estratégicos o partidarios, sin imposiciones de la dirigencia nacional.
Flores también confirmó que el partido realizará elecciones internas antes de junio de 2026, conforme al calendario electoral. Los militantes que aspiren a cargos deberán someterse al voto de la base. En cambio, los ciudadanos no afiliados no irán a internas; sin embargo, la dirigencia no detalló cuál será el mecanismo para seleccionar estas candidaturas externas.
Respecto a una posible postulación personal, Flores se limitó a decir que posee “derecho de participar”, aunque pidió avanzar “un paso a la vez”.
El FMLN intenta reposicionarse como una opción electoral para 2027, pero su discurso plantea una pregunta de fondo: ¿es realmente una alternativa construida desde la ciudadanía o el partido se está atribuyendo nuevamente la representación del pueblo?
La apertura a candidatos no afiliados, la promesa de eliminar “candados” y la autonomía territorial podrían interpretarse como señales de renovación. Sin embargo, persiste la duda sobre si estas decisiones transforman al FMLN en una opción para el electorado o si el partido mantiene una narrativa donde se autodefine como la voz legítima del pueblo.
En los próximos meses, los mecanismos internos que el FMLN implemente para elegir a ciudadanos no afiliados —y la transparencia del proceso— serán claves para determinar si el partido avanza hacia una apertura real o si se trata de un replanteo discursivo sin cambios estructurales.


