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jueves, 13 de mayo del 2021

Empleo y crecimiento en la economí­a salvadoreña

INSUFICIENCIA DE NUEVOS EMPLEOS GENERADOS EN 2017

Según datos del BCR a septiembre de 2017 la economí­a generó 4075 nuevos empleos en el sector privado formal, por otra parte el ISSS reporta que entre junio 2016 y mayo de 2017 hubo un incremento de cotizantes activos de 4812 nuevos trabajadores, en el mismo sector. Más allá de la discrepancia que puede haber en estos datos sobre nuevos empleos generados en 2017,  lo relevante es que se necesitan aproximadamente 45000 nuevos puestos de trabajo para darle ocupación plena y digna al incremento de la población económicamente activa de cada año. Pero eso no sucede aun cuando la dirección general de estadí­stica y censos reporta una tasa de ocupación del 93% con apenas una tasa de desocupación del 7% anual. ¿Cómo se explica esta aparente contradicción?

SEGMENTOS DEL MERCADO LABORAL: FORMAL E INFORMAL

Lo que sucede es que la economí­a salvadoreña adolece de un mercado laboral segmentado en dos sectores: Formal e Informal.  El sector formal es el segmento del mercado de trabajo compuesto por asalariados que trabajan en empresas de cinco o más trabajadores que desempeñan ocupaciones profesionales, técnicas, gerenciales o administrativas; y que están regidos por la normativa laboral en sus remuneraciones y demás prestaciones sociales y previsionales. El sector Informal es el que ocupa asalariados y trabajadores familiares en empresas con menos de cinco trabajadores y trabajadores por cuenta propia. Estas empresas no cumplen con la normativa laboral en cuanto a salarios, ni otorgan a sus trabajadores la cobertura social y previsional que establece la ley. Según datos de la Encuesta de hogares y propósitos múltiples 2016 la economí­a salvadoreña emplea  el 57.4% de la población ocupada en el sector formal y el 42.6% en el sector informal; es decir que, en promedio, de cada 100 personas ocupadas aproximadamente cuarenta y tres personas no tienen cobertura en seguridad social y previsional y, de acuerdo a la misma encuesta, la tercera parte de la población ocupada esta subempleada y no  percibe el salario mí­nimo establecido legalmente.     

UN ENFOQUE DE GÉNERO

La situación en el mercado laboral se agrava, si lo vemos con enfoque de género, porque a pesar de que la participación de la mujer en el mercado laboral es menor que la de los hombres, debido a que aún prevalece el rol de la mujer dedicada al hogar, tenemos que de cada 100 personas ocupadas 42 son mujeres y 58 son hombres, pero de esas mujeres que trabajan la mitad lo hacen en el sector informal, en condiciones precarias sin cobertura social para ella y su familia. Los datos también dan cuenta que los salarios promedio de la población ocupada de mujeres, en el mercado laboral en general, son menores que el de los hombres considerados aún con el mismo  nivel de escolaridad, por lo que podemos decir que en el mercado laboral hay un alto nivel de precariedad y de desigualdad económica que afecta mayormente a las mujeres.

IMPACTO NEGATIVO DE LA INFORMALIDAD EN EL CRECIMIENTO ECONÓMICO

Como ya vimos uno de los impactos negativos de la informalidad es la precariedad laboral pero ello también afecta el crecimiento económico porque supone la baja productividad y el subempleo de recursos, al no disponer de los requerimientos de equipo adecuados para hacer más eficiente el uso de mano de obra y hacerlo en condiciones riesgosas.

Así­ mismo la informalidad propicia la piraterí­a reduciendo los incentivos a la inversión. En nuestro medio la piraterí­a o irrespeto a los derechos de propiedad bienes y de propiedad intelectual es muy diversa y la encontramos en todo tipo de bienes de consumo: calzado, vestuario, cosméticos y hasta en medicamentos usando marcas protegidas por convenios internacionales, también en la difusión de obras de propiedad intelectual y otros servicios. Esto afecta la innovación tecnológica, que en la época actual es un elemento indispensable para la competitividad de las empresas, porque reduce los incentivos a innovar cuando no se garantiza la rentabilidad de las inversiones en este rubro.

Otro impacto negativo de la informalidad es que propicia la evasión de impuestos justamente porque se trata de empresas que no están sujetas a ningún tipo de regulación laboral ni fiscal, privando así­ al Estado de captar recursos tributarios y cumplir con su función redistributiva de los beneficios del crecimiento económico.

Jesús Ruano
Jesús Ruano
Economista

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