Por Gabriel Otero
VELIBOR BORA MILUTINOVIC
El 23 diciembre de 1983, en la ciudad de Oaxaca, los rábanos esculpidos adoptaban formas cubistas en una noche tradicional dedicada a ellos, la muestra de Rhaphanus sativus colocada en la Plaza de Armas estaba abarrotada, al igual que los restaurantes en los portales, se escuchaba repetitivo un sonido de platos rotos, vimos a personas de todas las edades tirarlos con fuerza sobre el piso, le preguntamos a uno de los lugareños y averiguamos que este es un ritual enraizado en la época navideña para atraer la buena suerte, la costumbre consiste en que después de haber comido buñuelos se estrella el recipiente de barro, el ruido es imán para los buenos augurios.
En una terraza que tenía vista perfecta hacia la plaza, el serbio Velibor Bora Milutinovic, ex jugador de Pumas de la UNAM, lucía sonriente, recién lo habían nombrado director técnico de la selección mexicana de futbol.
Bora era el pastor de la esperanza, aunque en términos reales se había ganado la rifa del tigre, ningún profesional quería asumir la responsabilidad de dirigir a los conocidos “ratones verdes” que habían obtenido magros resultados en Argentina 78 y que ni siquiera habían calificado a España 82, la prensa actual, al hablar de la ronda clasificatoria, se refiere a los empates contra Honduras, Canadá y Cuba pero no mencionan la derrota ante El Salvador y el fatídico gol de Ever Hernández y las fallas constantes de una de las peores selecciones mexicanas de todos los tiempos.
Pero México no tendría que pasar por los molestos premundiales en otros países, en mayo había sido elegido de manera emergente para organizar el mundial de 1986, luego de la renuncia de Colombia a finales de 1982, los otros países que presentaron candidaturas fueron Canadá y Estados Unidos.
Y aunque la situación económica y varias y sucesivas devaluaciones mantenían al país al borde del abismo, la voluntad y el compromiso para que México fuera la única nación en organizar dos mundiales prevalecía como brújula y talismán para sortear los nortes.
Esa noche de diciembre que vimos a Bora tranquilo, cobijado por su familia, escuchando a lo lejos el crujir de platos de barro en las inmediaciones de la plaza, es un recuerdo cordial de alguien que llevó a la selección mexicana a ocupar un histórico sexto lugar en México 86, el puesto más alto al que ha llegado.
México fue eliminado en ese mundial en penaltis por la Alemania de Rummenigge, una maldición que se refrendaría en Estados Unidos 94 con la Rumania de Stoichkov.
Velibor Bora Milutinovic es el único técnico que ha participado en cinco mundiales con selecciones diferentes.
AMBIENTE MUNDIALISTA
Cuarenta y cinco días restan para el inicio del mundial 2026 y la falta de entusiasmo popular es rayano en lo absurdo, hay inmensas razones para ello. El certamen ha sido secuestrado por la avaricia y posee perfiles elitistas por sus precios inalcanzables, se estima que solo en el rubro de boletos la FIFA ganará 13 mil millones de dólares en México, Canadá y Estados Unidos (1).
Gianni Infantino alega: “El principal, y hasta ahora el único, evento generador de ingresos para la FIFA es la Copa Mundial. La Copa Mundial se celebra durante un mes cada cuatro años, así que generamos dinero en un mes. En los 47 meses que faltan para la próxima Copa Mundial, gastamos ese dinero” (2).
Trece partidos son insuficientes para un pueblo que consume futbol como respirar, la especulación cuasi irreal en el boletaje ha sofocado cualquier intento de algarabía. En México 70 y México 86 las cosas fueron diferentes, hoy el mundo no está unido por un balón y a la fiesta no están todos invitados.
Los souvenirs brillan por su ausencia en las tiendas, no se encuentran productos oficiales del mundial en ninguna parte, y las campañas publicitarias de la selección mexicana apelan a un nacionalismo ramplón cada vez más cuestionado por la gente, los pronósticos para pasar a rondas finales no son nada halagüeños para el representativo local.
La ciudad de México se prepara para recibir a millones de visitantes, se ha invertido en la red de movilidad y existen propuestas para hacer home office en escuelas, empresas y gobierno los días en los que haya partido y así evitar la acostumbrada anarquía citadina.
El reloj mundialista ubicado en Paseo de la Reforma se desconfiguró por las trombas sufridas la semana pasada.
El tiempo transcurre veloz.
- (1)González, I. (2025, 16 diciembre). ¿Cuánto dinero ganará la FIFA solo por boletos vendidos del 1 Mundial 2026? Sdpnoticias. https://www.sdpnoticias.com/deportes/cuanto-dinero-ganara-la-fifa-solo-por-boletos-vendidos-del-mundial-2026/
- (2)Vásquez, R. P. (2026, 18 abril). ¡FIFA se defiende! Infantino justifica elevados costos de boletos para el Mundial 2026. RÉCORD. https://www.record.com.mx/historia/fifa-se-defiende-infantino-justifica-elevados-costos-de-boletos-para-el-mundial-2026-2026041822123506777



