spot_img
spot_img
sábado, 23 de octubre del 2021

El maí­z urge de tecnologí­a

En el caso concreto del maí­z se urge de variedades nuevas que necesiten de menos recursos no renovables y que produzcan más maí­z y de mejor calidad. Los hí­bridos transgénicos no se pueden seguir ignorando.

spot_img

Debe reconocerse que El Salvador está cambiando. Claro, no es en todo ámbito neurálgico para el progreso del paí­s, y no es con la celeridad que todos desesperadamente deseamos. Aunque de momento siga un tanto opaco, es de aplaudir el nuevo paradigma gubernamental que tiende a la transparencia.El fruto de este paradigma (rendiciones de cuentas a través de informes, etc.), nos es suficiente como para ver como las instituciones que nos representan a todos, progresan y la dirección que este progreso lleva. Es gracias a este nuevo paradigma que el Ministerio de Agricultura y Ganaderí­a (MAG) público en Agosto del 2015 su informe de rendición de cuentas para el periodo Junio 2014 ““ Mayo 2015. El componente de “˜incremento a la producción”™ del objetivo estratégico uno de este informe, es el enfoque de este artí­culo (página 16 del informe).

El MAG invirtió $26,802,505 durante el periodo “˜Junio 2014 ““ Mayo 2015″™ para fomentar la producción de cuatro cultivos (Cuadro 1).

El 70% de esta inversión está destinada a los paquetes agrí­colas (un subsidio) de maí­z;estos consisten en 22 libras de semilla de maí­z certificado (hibrido H-59) y 100 de fertilizante.Mientras la intención delos subsidios es incrementar la producción de granos básicos, lo que realmente hacen, esa como dar un sistema de producción que no se ve en la necesidad de incrementar su eficiencia ni productividad, puesto que año con año hay una garantí­a de semilla.Los subsidios se han convertido en un trampolí­n de seguridad costoso e innecesario.

Los subsidios se conceden solo en casos extraordinarios y durante un tiempo limitado. Esto con el fin de dar tiempo a que los productores puedan ajustarse a un cambio estructural.Sin embargo, existe ya una nueva realidad climática en El Salvador. El cambio climático altera los patrones pluviales;esto ha sido el enfoque de las autoridades en las últimas horas. Pero también, el cambio climático altera los patrones de comportamiento de las plagas que afectan a los cultivos. No es descabellado pensar que los “˜paquetes tecnológicos”™ (entiéndase por este, las tecnologí­as y técnicas necesarias para producir cualquier cultivo) que actualmente están disponibles a nuestros productores agrí­colas están entrando en desfase, si es que no lo están ya.

Ha sido una idiosincrasia de nuestro pueblo el esperar a estar en el problema para empezar a buscar la solución; un ejemplo contundente es el del agua, del cual muchos habí­amos advertido durante años y no fue hasta ahora (que ya es una “˜crisis”™) que se ofrece una solución endeble e improvisada.

Con el afán de enmarcar esta idiosincrasia con otro ejemplo, podemos enfocarnos en el maí­z. El maí­z no es solamente importante para el consumo humano, si no que también nutre la industria local de harina, aceite vegetal, y concentrados. En el 2014, la producción de maí­z significo $399 millones para la economí­a del paí­s. De reducirse la producción de este cultivo, por el motivo que fuese, serí­a un duro golpe a una economí­a ya de por si debilitada.

Simplemente tener planes en el tintero no nos será muy útil. Es uncraso error, adoptar nuevamente una actitud pasiva ante la amenaza inminente que significa la nueva realidad climática en nuestro paí­s. La agricultura nacional en todos sus ámbitos precisa de nuevos “˜paquetes tecnológicos”™, esto con el fin de anticipar las repercusiones negativas que sin duda se agudizaran con el transcurso del tiempo.

En el caso concreto del maí­z se urge de variedades nuevas que necesiten de menos recursos no renovables y que produzcan más maí­z y de mejor calidad. Los hí­bridos transgénicos no se pueden seguir ignorando. La tecnofobia nos es un lujo que El Salvador se puede dar en estos momentos. El adoptar hí­bridos transgénicos y la potencial liberación de $18.8 millones (asumiendo se elimine el subsidio) harí­an mucho para desarrollar este rubro de la agricultura nacional. El dinero liberado seria de mayor utilidad si se destina al desarrollo de variedades de maí­z que estén mejor ajustadas a la nueva realidad nacional o bien se utilice en capacitar a productores.

Las sagradas escrituras nos dicen que solo la verdad nos hará libre.Sin bien es cierto que la realidad actual es del agrado de muy pocos, conocerla es el primer paso para cambiarla. El nuevo paradigma gubernamental que tiende a la transparencia es de gran ayuda para el progreso de El Salvador. En cuanto a producción de maí­z se refiere, cualquier plan que no contemple el uso de nuevos y más eficientes hí­bridos de maí­z, difí­cilmente será sostenible en el tiempo.

spot_img

También te puede interesar

spot_img

Últimas noticias