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miércoles, 12 de mayo del 2021

El FMLN sabí­a

Según la FGR el capitán Luis Maida recibió de fondos estatales $214,000 usados posteriormente para comprar armas que luego donó al ex presidente Funes.

La capacidad económica del militar –según la acusación- no permite que él hubiera podido costear esa compra. Por lo tanto es acusado de ayudar a lavar dinero de los gastos reservados de CAPRES. Mauricio Funes sostiene desde Nicaragua que: «el capitán Maida no le donó ninguna arma él entregó ese dinero al oficial para la compra y luego se registraron a su nombre»

Luego ¿de donde obtuvo el ex presidente $214,000 para esa compra, si con su sueldo como mandatario no le alcanzaba para comprarlas?

¿Ser como Pepe Mujica o cómo Mauricio Funes? E allí­ el dilema para un izquierdista latinoamericano. Si algo no podemos negar es que cuando un pobre se enriquece es por años de trabajo legí­timo. Lo contrario es narcotráfico o saqueo público. Y es ese el talón de Aquiles de nuestros izquierdistas devenidos en nuevos ricos: sus excesos anti éticos y anti estéticos.

 Durante la presidencia Funes, insólito, nuestro paí­s de facto tuvo dos primeras damas: Vagna Pignato y Ada Guzmán.

A la primera le pagó créditos por $216,000 que aseguró el expresidente Funes nunca salieron de los gastos reservados de CAPRES y tampoco nos aclara de dónde los obtuvo. Y a la segunda de fondos estatales le compró una casa para fijar su residencia y, no solo, recibió $484,000 para una serie de gastos que jamás un izquierdista latinoamericano intentarí­a pensar hacer. La madre y el padre de la segunda primera dama también se beneficiaron de los fondos CAPRES la señora madre recibió $217,000 y el señor suegro $133,000.

Y por aquello de que donde hubo fuego cenizas quedan una ex compañera sentimental del primer presidente de izquierda Elvy Paz Gutiérrez apareció con $394,000 que no puede justificar.

Y desde luego sus hijos. Roberto Funes Avelar con $163,000 y Diego Funes Cañas $279,000 que fueron usados para superar el complejo clasemediero salvadoreño de andar a pie.

Daño colateral ha sufrido la madre de Diego Funes, Regina Cañas (orden de captura por encubrimiento) que, al parecer por proteger a su hijo de las inversiones automovilí­sticas en las que decidió embarcarse con fondos CAPRES falsificó –como buena madre- un documento con un préstamo que nunca existió y que fue presentado en el juicio de probidad que se le siguió a Funes Cañas disminuyéndose gracias a ese «préstamo» la responsabilidad patrimonial de su hijo.

Si optamos por creerle a Mauricio Funes Cartagena que nunca usó fondos de CAPRES para estos gastos de tipo hedonista que nada tienen que ver con sus funciones a cargo del ejecutivo, acaso, no es válido preguntarnos y él explicarlo sin que medie órgano judicial ¿de dónde obtuvo ese dinero?

Son esas inconsistencias, silencios o verdades a medias en las explicaciones sobre su nuevo nivel de vida las que comenzaron desde el ciudadano común a levantar sospechas que entre la corrupción arenera de 20 años con los fondos CAPRES no existí­a diferencia alguna con el FMLN.

Hoy lo sabemos por el manejo que de la partida secreta hizo Alfredo Cristiani gastó cinco millones y medio 5 meses de gobierno de 1994 en: Acuerdos de Paz (pesar de haber sido firmados 2 años atrás); Comunicaciones (propaganda gubernamental para favorecer a ARENA) y OIE. 30 años después con dos procesos a ex presidentes que lleva la FGR los rubros oscuros siguen pareciéndose: inteligencia; comunicaciones y «obra social».

Corolario:

Ese manejo opaco que se vení­a haciendo de esos fondos (hasta ahora) fue declarado inconstitucional por la Sala de lo Constitucional en 2010, sin embargo la clase polí­tica encontró la forma de driblar aquella sentencia y repartir a manos llenas a allegados y parientes.  

En 30 años de gobiernos de ARENA y FMLN los presidentes han manejado un aproximado de $1,000 millones en «partida secreta» o «gastos reservados». Suficiente para invertir en las zonas de alto riesgo (donde viven 2, 500,000 de pobres) tanto como para que disminuya la delincuencia o criminalidad o no seamos tan vulnerables ante los desastres naturales.   

Guardaron silencio. Gestionaron su asilo polí­tico en Nicaragua para proteger al partido de la untada de mierda que les dejaba Mauricio Funes, antepusieron por ideologizados «el patria o muerte» y eso los hace como a ARENA con Francisco Flores y Tony Saca cómplices por omisión.      

Marvin Aguilar
Marvin Aguilar
Analista político

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