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jueves, 16 de septiembre del 2021

El FMLN está en elecciones internas ¿para qué?

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“La construcción del poder del pueblo salvadoreño en los próximos 15 años pasa: en primer lugar porque el FMLN, como partido de la clase obrera, sea un partido que penetre en la conciencia de los trabajadores, que los organice y que los abandere”  

Salvador Arias Peñate en Atlas de la Pobreza y la Opulencia en El Salvador

El Frente Farabundo Martí­ para la Liberación Nacional FMLN interioriza en su nombre la liberación definitiva del pueblo salvadoreño, en ese orden; la formación inicial enseñaba valores humanos para el cambio que envueltos en su grito caracterí­stico: “El pueblo unido jamás será vencido” constituí­a la esperanza para realizar los cambios estructurales en nuestro paí­s. 

Dada esta trayectoria consecuente el pueblo se organizó masivamente en varias organizaciones para proyectar su lucha polí­tica urgente y necesaria por ejemplo el Bloque Popular Revolucionario que hizo historia en nuestro paí­s como un movimiento consecuente y revolucionario.

 Actualmente -dado que la dirigencia- no comprendió el mensaje que le dio el pueblo el 3 de febrero/2019 de que debí­a renunciar, está impulsando sus elecciones internas con la agravante de que sus candidatos auto propuestos o propuestos desde arriba no han presentado una plataforma polí­tica que oriente su posible dirección o rumbo hacia donde se encaminan, por tanto; parece ser más de lo mismo que hemos padecido. Más de lo mismo, sin proyección consecuente alguna, sin alguna idea fundamental como la de: “Construir el poder del pueblo salvadoreño y la construcción de su Estado” o sea enrumbar al partido hacia la construcción del socialismo. Solamente observamos en ellos motivaciones de intereses personales o egoí­stas.

Si en realidad se tuviese en mente ““como debe ser- que las elecciones internas del FMLN sirvan para que el Frente se convierta en el Partido de la liberación nacional como nos explica su nombre, los candidatos debiesen ser propuestos en Asambleas Departamentales y deben tener un perfil revolucionario-socialista de verdad. El partido en sus elecciones internas debiese potenciar la clase obrera consecuente y revolucionaria para que tenga cierta credibilidad, no estar en contra de los principios de Salvador Cayetano Carpio el verdadero revolucionario socialista de todos los tiempos. 

El FMLN no tiene que seguir engañando si quiere asumir la vanguardia que lidere al pueblo salvadoreño hacia su liberación. Debe hablar claro pero más que eso reinventarse con su juventud revolucionaria, no logrera; y ésta, encontrar la forma de sacudirse a todos aquellos lí­deres reformistas que se han colado como funcionarios públicos o diputados marcados por sus intereses mezquinos. El nuevo partido FMLN tiene que ser el partido de la clase obrera que penetre en la conciencia de ésta y para garantizar su rumbo, tiene que sacudirse a todos aquellos que se precian de ser miembros del FMLN pero que con sus acciones han demostrado que son elitistas, individualistas, espontaneistas, corruptos.

Los nuevos dirigentes del FMLN tienen que ser claros explicar a su militancia que habrá que cambiar de aptitud y actitud no solo de palabra sino que de hecho es decir convertirse en nuevos hombres o nuevas mujeres cuyas acciones caminen hacia la conquista de la sociedad donde impere la justicia social y el bien común. Y ellos ““los nuevos dirigentes deben renunciar al reformismo actual del partido y asumir la ideologí­a del proletariado garante de los cambios estructurales que requiere el paí­s.

No es fácil ser candidato del nuevo FMLN cuando se tiene el pensamiento de convertir al partido en un ente revolucionario y socialista y no es fácil porque el candidato tiene que asumir la moral revolucionaria como principio inherente a su persona, la verdad como un valor y practicarla como principio, la conciencia de clase proletaria y sobre todo debe tener un inmenso amor al pueblo.

Mienten todos aquellos que no se apegan a estos valores y principios y mienten ““queridos lectores- también, todos aquellos que expresan de palabra que han practicado esas nociones pero sus hechos conocidos expresan lo contrario.

¡¡No hay de otra, papá!! Me decí­a un poblador de tugurio en Santa Tecla cuando hablábamos de la construcción de un partido y agregaba: “Es fácil construir un partido electorero pero para hacer un partido revolucionario hay que joderse primo, hay que echarle huevos a la cosa”

Natural y verdadera opinión, él sabí­a; por conocimiento artesanal de métodos revolucionarios de trabajo y de valores y principios humanos, que la tarea de la construcción de un partido revolucionario y socialista era cosa “seria” así­ me lo dijo un dí­a. Los nuevos dirigentes del FMLN deben ponerse las pilas  y estar claros que la fuerza fundamental de un partido descansa en sus principios y valores y en el apoyo masivo de su pueblo.

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